El círculo rojo ya mueve sus fichas: empresarios buscan certezas electorales en la mesa chica del poder
¿Qué se dijeron los empresarios con Caputo y Kicillof en secreto? Las definiciones que buscan y el impacto en la economía. Los detalles que no se contaron.
Mientras la euforia mundialista se diluye, el mundo de los negocios empezó a jugar sus propias apuestas de cara a 2027. La conversación electoral ya se instaló en los despachos privados y amenaza con congelar decisiones clave para la economía.
En sigilo, los líderes empresarios e inversores comenzaron a pedir definiciones tanto al oficialismo como a la oposición. Saben que el tablero político está tenso y que cualquier movimiento puede impactar de lleno en sus planes. No quieren quedarse afuera de la partida.
El desayuno que movió el avispero
Esta semana, el Council of the Americas, presidido por Susan Segal, organizó su tradicional evento anual en el Hotel Alvear, pero también montó una agenda paralela y reservada para sus principales auspiciantes. Allí, no más de diez empresarios participaron de un desayuno privado con el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, y de dos charlas que generaron especial interés: una con el asesor presidencial Santiago Caputo y otra con el gobernador bonaerense Axel Kicillof.
El objetivo era claro: escuchar de primera mano qué piensa el poder. Y es que, aunque La Libertad Avanza aparece como la fuerza más competitiva, en la Argentina ningún escenario puede descartarse.
Caputo, contundente: “Se va a reelegir Milei”
La exposición de Caputo fue celebrada por muchos de los ejecutivos presentes. El asesor presidencial fue directo: “Se va a reelegir Milei”, aseguró. “No vemos un escenario en el que el peronismo pueda ganarnos en segunda vuelta”, agregó. Pero también advirtió que el Gobierno debe evitar que la incertidumbre política genere volatilidad económica.
Además, les hizo un pedido especial a los empresarios: “Es un círculo vicioso: si ustedes dicen que van a esperar hasta el año que viene para tomar decisiones como empresa, la economía no crece. Tienen que seguir invirtiendo; hay más chances de que este proyecto siga si lo hacen”, les espetó.
En la mesa chica del poder reconocen que es imprescindible encauzar la discusión política para no resentir el clima económico. Por ahora, la falta de una oposición definida juega a favor, aunque los ruidos en la microeconomía son caldo de cultivo para la aparición de outsiders como el banquero Jorge Brito o Daniel Hadad. Algunos especulan con la mano de Sergio Massa detrás de esos nombres, pero son solo conjeturas.
Kicillof, el rival que quieren escuchar
Para el Gobierno, Kicillof es la figura más deseable para una eventual contienda electoral. Por eso, no pocos empresarios buscaron escucharlo. En el Alvear, el gobernador llegó acompañado por su jefe de Gabinete, Carlos Bianco, y su ministro de Producción, Augusto Costa. Su diagnóstico fue lapidario: “el rumbo económico es un fracaso” y no hay plan de desarrollo productivo.
Los empresarios se quedaron con ganas de más; fue breve y hasta pidieron continuar la charla en La Plata. En su entorno, saben que no será fácil construir un relato superador al kirchnerismo, pero identifican una fibra que podría ser clave: la defensa de la soberanía nacional. “El Libertario es un engendro raro —explicaba un dirigente cercano al gobernador—. Es de derecha, pero no defiende la soberanía. Y hoy el mundo está cada vez más nacionalista: le pasa a Mark Carney, en Canadá, o hasta el propio Trump”, apuntaba.
El mercado, atento a la política y a las finanzas
El oficialismo sabe que debe retomar la agenda política para calmar las aguas, sobre todo después de la volatilidad en los mercados de cambios y de tasas en pesos. Pero la política no lo es todo. En una reunión con inversores en Nueva York, algunos se desanimaron al escuchar al viceministro de Economía, José Luis Daza, insistir en que la Argentina no buscará financiamiento adicional en el mercado internacional. “No diría que hizo subir el riesgo país, pero fue un mensaje que no contribuyó”, confiaron.
Mientras tanto, la agenda legislativa avanza. El Gobierno planea un “súper miércoles” para conseguir media sanción en Diputados a la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, el proyecto de Inocencia Fiscal II, el tratado comercial del Mercosur con Singapur y la adhesión al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT). “El miércoles será muy importante para nosotros”, reconoció una espada del oficialismo.
La mirada de Estados Unidos
La semana que viene llegará al país una delegación de la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR), encabezada por su número dos, Jeff Goettman. “Vienen a ver cómo evolucionan los compromisos que la Argentina asumió, ya que ellos consideran que la parte de ellos la cumplieron”, explicaron desde las filas libertarias. La adhesión al PCT es una de sus prioridades, y también la cuestión china: Washington quiere que la Argentina contrate “proveedores confiables” en áreas estratégicas como telecomunicaciones y seguridad, apuntando al Enacom y al Puerto de Buenos Aires.
Pulseada farmacéutica con IOMA
En otro frente, el sector farmacéutico intimó al IOMA, la obra social bonaerense, a cancelar una deuda de $230.060 millones acumulada entre octubre y abril, con un plazo de diez días. Si no paga, el convenio MEPPES, que garantiza descuentos en medicamentos, caerá el 31 de agosto. Las cámaras del sector (Caeme, Cilfa y Cooperala) enviaron copias de la intimación al gobernador y a los ministerios de Economía y Salud provinciales. Advierten que la caída del convenio no cortaría el acceso a los remedios, pero habría que comprarlos a precio de góndola. Desde la provincia aseguran que las negociaciones siguen en curso y que “no hay motivo de preocupación”.
La carrera electoral recién comienza y nadie la tiene fácil. Los empresarios ya movieron sus fichas.