El City no para de ganar, pero la imagen de Haaland al final encendió las alarmas
El City sigue ganando y es puntero, pero lo que pasó con Haaland en la última jugada del partido tiene al cuerpo médico en alerta: cómo terminó el noruego y qué se sabe de ese golpe.
Manchester City sigue imparable en la Premier League. Este sábado, por la séptima fecha, venció 3-2 a Ipswich Town en su estadio y estiró a siete sus victorias consecutivas, para afirmarse como amplio puntero del torneo inglés. Sin embargo, el festejo quedó opacado por lo que pasó con Erling Haaland en los últimos segundos.
El DT Enzo Maresca decidió mover el banco y dar descanso a varios titulares, pensando en el compromiso del martes próximo ante AEK, de Grecia, por la Champions League. La necesidad de recuperarse de la única caída de la temporada —4-2 como local ante el Paris Saint-Germain, el miércoles pasado— lo llevó a apelar a la rotación.
Igual, no se privó de su goleador. El noruego anotó dos de los tres goles y le anularon un tercero, una volea exquisita tras un pase de Enzo Fernández, que había recibido en posición adelantada. Pero terminó el partido con un golpe que sufrió en la última jugada, se fue directo al vestuario, muy molesto y caminando con dificultad. En el club ya piensan en hacerle estudios para determinar qué le pasó en ese impacto que recibió en el área rival a segundos del final.
Un cierre con suspenso
El trámite se complicó más de lo esperado por dos intervenciones del VAR. Primero, el sistema de video arbitraje advirtió al juez principal sobre la posición adelantada de Enzo en la jugada del gol anulado a Haaland. Después, sancionó un penal rápido para el visitante. Zian Flemming convirtió sobre la hora y recortó la diferencia, lo que obligó a los locales a sostener la intensidad hasta el cierre.
Donnarumma también tuvo que aparecer: desvió un córner peligroso que se cerraba cuando ya se superaban los 10 minutos de descuento.
Cómo se jugó el partido
Phil Foden abrió el marcador a los 19 minutos de la primera etapa, al anticiparse en el área y conectar un pase del belga Jérémy Doku, que había recibido por izquierda y encontró un hueco entre dos rivales. La ventaja duró apenas dos minutos: el japonés Daizen Maeda empató de forma parcial al definir mano a mano con Gianluigi Donnarumma tras tomar un pase largo.
Manchester City volvió a ponerse arriba a los 34, con el primero de Haaland, de cabeza, tras un centro del croata Mateo Kovacic, que armó una buena acción por la derecha. El tercero, y segundo en la cuenta personal del noruego, llegó en el complemento, a los 24: recibió de Iliman Ndiaye en la puerta del área, se sacó de encima a Abdoul Ouattara a pura potencia y resolvió con un zurdazo cruzado que el arquero Christian Walton no pudo bloquear ni estirando la pierna.
Enzo, de entrada y con peso en el trámite
Enzo Fernández arrancó en el banco de suplentes y entró en el segundo tiempo, al igual que Josko Gvardiol, Abdukodir Khusanov, Elliot Anderson y Antoine Semenyo. Rayan Cherki, en cambio, no sumó minutos.
La rotación también alcanzó a los asistidores Doku y Ndiaye, que dejaron la cancha en la parte final, y a los laterales Nico O'Reilly y Matheus Nunes y el mediocampista ofensivo Foden. Había que dosificar energías, aunque eso implicara terminar con algo de zozobra.
El partido tuvo además a otros dos campeones del mundo con la Argentina en Qatar 2022: Exequiel Palacios jugó todo el encuentro en el visitante, mientras que el arquero Gerónimo Rulli se quedó en el banco del local sin sumar minutos.
Más allá del susto con Haaland, su doblete le permitió llegar a los 12 goles en sus últimos ocho partidos, contando todas las competiciones. Un dato que explica por qué, aunque el equipo gane y lidere, la atención esté puesta en cómo termina su figura.