El clásico de Chéjov que renació en plena pandemia y ya lleva más de 40 funciones
Pablo Fossa empezó a ensayar Tío Vania antes de que el mundo se detuviera. Lo que descubrió en pleno aislamiento cambió por completo el sentido de la obra, y ahora el resultado vuelve a escena en Rosario.
El director, dramaturgo y actor Pablo Fossa pasó por el stream A Puro Click de El Ciudadano y reveló los detalles de Ensayo Vania, la obra que reabrió sus funciones este mes de septiembre en la sala cultural de Colón 2148 y que ya acumula más de 40 representaciones desde su estreno original en 2023.
No se trata de una simple puesta del texto de Antón Chéjov. Detrás de Ensayo Vania hay un proceso creativo atravesado por la historia reciente y por la búsqueda comunitaria del teatro independiente de Rosario. Según contó Fossa, el proyecto nació antes de la pandemia, pero el aislamiento le dio un giro inesperado: “La obra se empezó a trabajar previo a la pandemia sobre el texto de Chéjov. Nos agarró la pandemia en medio y nos sirvió como un juguete porque seguimos en contacto por Meet; nos mantuvo atentos y ahí encontramos un sentido a la obra que antes no se lo habíamos encontrado”.
Ese sentido estaba directamente vinculado con el texto original: “En realidad Tío Vania, la obra de Chéjov, habla sobre la imposibilidad de ser feliz en este mundo, en las condiciones que se están dando. Era un sentido que estaba muy a flor de piel en ese momento, muy latente”, reflexionó el director.
Metateatro: cuando el ensayo se mezcla con la vida real
A partir de esa revelación, la versión tomó la forma de un metateatro. La historia sigue a un grupo de actores independientes que intenta ensayar la pieza en el living de una casa particular, donde lo cotidiano se filtra sin remedio en la ficción. “Empezamos a pensar una versión que hablara de este grupo de teatro independiente de la ciudad de Rosario que está abordando la obra y, en algún momento, el ensayo empieza a formar parte de la realidad de los actores”, explicó Fossa.
Ese juego de espejos genera una tensión constante en el espectador: “Llega un momento donde el juego entre ficción y realidad se funde y ya el espectador no puede interpretar si está hablando el personaje o el actor que hace el personaje, porque en realidad lo único que importa es que las personas que están ahí adelante de los espectadores están intentando ser felices. Lo que los pone felices es actuar frente a esos espectadores”, subrayó.
La propuesta escénica también sorprende por su estructura. En el mismo espacio dialogan dos universos expresivos: “Dialogan dos teatros: un teatro que es el de texto, de situaciones, y después hay otro elenco de teatro físico, de teatro más claunesco, que está presente toda la obra haciendo sus intervenciones dándole una dinámica y le da como una amabilidad al tratamiento. Hace que el espectador pueda identificarse mejor con lo que está pasando en escena, atravesados por el humor”.
Colores, un sillón amarillo y el recuerdo de Rody Bertol
En lo estético, Ensayo Vania rompe con las puestas oscuras o monocromáticas del circuito. La escenografía incorpora una paleta de colores nítidos inspirados en el plástico Piet Mondrian, con un llamativo sillón amarillo como pieza central. “Cuando empecé a dirigir hace mucho tiempo, una de las observaciones que me hizo Rody Bertol era que la puesta era muy oscura, gris. Me quedó muy grabado eso y dije: ‘Quiero colores, quiero romper esto’. Empecé a trabajar sobre paletas de colores primarios y apareció el amarillo como un contragualicho”, relató entre risas.
Con más de 40 funciones desde su estreno en 2023, cuando inauguró la sala de La Orilla Infinita, Fossa destaca el valor del reencuentro presencial: “Fue toda una manera de volver a la presencialidad, volver a encontrarse el elenco ya no mediado por una pantalla, sino en un espacio que nos reúne y que es tan querido para nosotros como el teatro”.
Las entradas están disponibles en laorillainfinita.com.ar o a través de las redes sociales de la sala (@laorillainfinita). Hay descuentos para estudiantes y jubilados.
Ficha técnica:
Dirección: Pablo Fossa
Asistencia: Ignacio Chazarreta
Elenco: María Laura Silva, Jorge Ferrucci, Agustina Rodríguez, Malena Contreras, Macu Mascía, Natalia Trejo, Niche Almeyda, Aldo Villagra y Ariel Armoa
Escenografía: Niche Almeyda
Vestuario: Ramiro Sorrequieta
Música: Claudio Lo Giudice
Construcción de objetos: Aldo Villagra
Prensa: Gisela Sogne – Pulpo