El clima cambia, el cuerpo lo siente: los síntomas que no hay que dejar pasar
¿Qué señales en el cuerpo avisan que una infección respiratoria está avanzando, incluso sin fiebre? Los médicos advierten sobre los síntomas que muchos pasan por alto.
Rosario vive un septiembre de contrastes: amaneceres fríos, tardes que invitan a la remera y noches que obligan a encender la estufa. Ese vaivén térmico ya se traduce en un aumento de consultas por resfríos, malestar general y alergias oculares, según advirtieron los especialistas. Los grupos más vulnerables —bebés, niños, personas con enfermedades crónicas y adultos mayores— son los que más sienten el impacto.
La semana pasada, aunque las guardias no registraron un pico significativo, sí crecieron los cuadros respiratorios leves y las molestias alérgicas. Los médicos insisten en no descuidarse: las actividades al aire libre, sobre todo de noche, pueden ser riesgosas si no se toma la precaución necesaria.
Los virus que están circulando
La gripe A fue la gran protagonista de junio y julio, e incluso se adelantó con casos detectados en verano. Ahora, aunque quedan pocos, el escenario viral cambió. Circulan el virus sincicial respiratorio, el SARS-CoV-2, el metapneumovirus, los virus parainfluenza, los adenovirus y los rinovirus. "Todos pueden producir desde un resfrío o una infección de las vías respiratorias superiores hasta bronquitis y neumonías. Además, una infección inicialmente viral puede favorecer posteriormente una sobreinfección bacteriana", advirtieron los profesionales.
Adultos mayores: señales que no hay que ignorar
El director del Hospital Geriátrico provincial de Rosario, Andrés Toussaint, puso el foco en un punto clave: en los adultos mayores los síntomas iniciales no siempre son los esperados. "Puede no haber fiebre alta, tos intensa ni dolor torácico. En ocasiones, las primeras manifestaciones son una disminución del apetito, mayor somnolencia, confusión, desorientación, debilidad, una caída, incontinencia de reciente aparición o la pérdida repentina de autonomía para realizar actividades que hasta ese momento la persona podía hacer sola", detalló.
El gerontólogo remarcó que "es fundamental observar cualquier cambio respecto del estado habitual. Una persona mayor que repentinamente deja de comer, permanece en cama, camina peor o está más confundida puede estar atravesando una infección, aun cuando no tenga fiebre".
Entre las complicaciones más graves, Toussaint mencionó la neumonía viral o bacteriana, la disminución del oxígeno en sangre, la insuficiencia respiratoria, la sepsis y la necesidad de internación en terapia intensiva. Además, una infección respiratoria puede descompensar enfermedades preexistentes como insuficiencia cardíaca, EPOC, diabetes o insuficiencia renal, y provocar deshidratación, delirium, caídas, pérdida de masa muscular y deterioro funcional. "A veces la infección se controla, pero la persona no recupera inmediatamente el nivel de autonomía que tenía antes de enfermarse", agregó.
Bebés y niños: cuándo consultar de inmediato
En los más chicos, los cuadros pueden extenderse con tos, mocos y fiebre. Ante cambios en el estado de ánimo, llanto incontrolable o dificultad para respirar, la consulta debe ser inmediata. Este año, por segunda temporada consecutiva, bajaron considerablemente los casos de virus sincicial respiratorio en bebés y casi no hubo internaciones por ese motivo, algo que antes era habitual. Según neonatólogos y pediatras, la vacuna para embarazadas está funcionando muy bien. Igual, recomiendan cumplir con el calendario de vacunación, cuidar la alimentación y la hidratación, ventilar los ambientes y no exponerlos a temperaturas bajas.
Alergias: no son solo de primavera
"La alergia no es sólo de primavera", resaltó Gonzalo Chorzepa, médico especialista en Alergia e Inmunología y profesor universitario. Confirmó que después de tantos días de humedad elevada —el martes se registró un 95 por ciento— reciben más consultas por rinitis, estornudos, picazón en los ojos y lagrimeo. Los cambios bruscos del tiempo predisponen a estos síntomas, que empeoran a los alérgicos y también suman molestias a quienes no lo son. Paredes con moho, ambientes poco ventilados y aerosoles para "sacar el olor a húmedo" pueden influir en el malestar.
¿Existe la alergia por humedad? El tema es complejo, pero no hay una alergia específica a la condensación de vapor o a los días sin sol. Sí es cierto que se dan condiciones que profundizan ciertos síntomas y que merecen consulta si se sostienen por semanas. Uno de los riesgos es la automedicación: comprar gotas, pastillas o spray sin diagnóstico puede aliviar momentáneamente pero empeorar la salud a largo plazo.
Ácaros, hongos y broncoespasmos
En esta época "llegan pacientes nuevos a cada rato", de todas las edades, con y sin antecedentes alérgicos, dice Chorzepa. "Sin dudas, la humedad alta empeora los síntomas de alergia ya que favorece el crecimiento de ácaros y hongos. Si sos alérgico a esos estímulos y no estás tratado vas a estar peor", describió. Los pacientes con tendencia a broncoespasmos o asma suelen empeorar en días fríos y húmedos, por lo que deben consultar ante cualquier duda y cumplir con el tratamiento preventivo. También hay quienes, sin alergias, comienzan con síntomas por la inflamación: "Sí, los pacientes con rinitis no alérgica pueden pasarla mal", detalló.
La recomendación es consultar a tiempo para prevenir, ya que los meteorólogos anticipan que los próximos meses traerán más cambios de temperatura y humedad.