El club donde Sala dejó su nombre ahora lo homenajea con una camiseta que nadie esperaba
El club donde Emiliano Sala dejó su nombre y su olfato de gol ahora lo recuerda con una camiseta que lleva su foto, su nombre y el "9" en el escudo. La historia del delantero que nunca pudo llegar a Cardiff.
El equipo senior de Juventud Guadalupe, de San Jorge, presentó una camiseta en honor a Emiliano Sala, el delantero santafesino que murió en un accidente aéreo en 2019 y que dejó una huella imborrable en los clubes de la Liga San Martín.
El nombre de Emiliano Sala sigue vivo en los clubes donde dio sus primeros pasos. Ahora, el equipo senior de Juventud Guadalupe, de San Jorge, lucirá una camiseta íntegramente dedicada a su figura. La nueva casaca lleva el número 9 en el escudo, la foto del delantero y su nombre.
Sala murió el 21 de enero de 2019 en un accidente aéreo en el Canal de la Mancha. Había viajado a Nantes para despedirse de sus antiguos compañeros y abordó una avioneta privada Piper PA-46 Malibu con destino a Gales, donde iba a sumarse a los entrenamientos de Cardiff City. La transferencia se había acordado en 17 millones de euros, un fichaje récord en la historia del club galés. Nunca pudo llegar. Tenía 28 años.
El camino del goleador
Nacido en Cululú, Santa Fe, Emiliano jugó en el Club San Martín de Progreso —cuyo estadio también lleva su nombre— hasta que a los 14 años fue seleccionado para el Proyecto Crecer, una academia formativa filial de Girondins de Burdeos ubicada en San Francisco, Córdoba. Allí permaneció varios años y, como necesitaba sumar experiencia antes de dar el salto a Francia, pasó por dos clubes del interior.
De la mano de Marcelo Vada, un entrenador que lo dirigía, llegó a Juventud Guadalupe, que participa de los torneos de la Liga Departamental San Martín. En ese momento el club no tenía primera división, y con 18 años recaló en Recreativo Las Petacas. Allí no solo hizo su debut en primera, sino que se convirtió en goleador y dejó una imagen imborrable: el estadio lleva su nombre.
Luego regresó a Guadalupe, donde elevó su rendimiento y siguió respondiendo con goles hasta convertirse en un jugador destacado, además de su simpleza. La evocación quedó viva en la entidad, que siempre lo homenajeó tras su triste fallecimiento. Hoy Emiliano tendría 35 años.