El club que nació a la sombra de la minería y hoy late con fuerza en Iglesia
Nació al calor de la minería, se hizo cancha en tiempo récord y ya festejó un título. Pero ahora, a 20 años de su fundación, Los Coloraditos enfrenta un proceso que tiene a todos expectantes. ¿Qué pasará con el club que late en el norte de Rodeo?
El Club Deportivo Social y Cultural Los Coloraditos cumple 20 años y lo celebra con un presente cargado de desafíos: busca normalizarse en la Liga Iglesiana de Fútbol y renovar autoridades, mientras sostiene su cancha y todas sus divisiones. Un club que nació al calor de la actividad minera y que hoy reúne a más de 200 socios.
Todo empezó en septiembre de 2006, en la casa de Humberto Montaña. Allí, un grupo de visionarios decidió fundar el club en las lomas coloradas del norte de Rodeo, sobre el camino que serpentea hacia Angualasto. El primer presidente fue Carlos Marinero, un recordado fotógrafo de Iglesia. Desde entonces, la institución no paró de crecer.
Un padrino inesperado: la distribuidora Pueyrredón
El predio del club está muy cerca de donde funcionaba la distribuidora de combustibles Pueyrredón. Sus dueños fueron el respaldo total: aportaron el principal sponsor en los primeros años e incluso definieron la identidad del club. El entonces gerente de la planta, confeso hincha de Independiente, eligió el rojo para la camiseta y el nombre Los Coloraditos.
Con papeles en mano, la comisión apuntó a la localía. Construyeron camarines, delimitaron el campo de juego, levantaron el alambrado olímpico y todo lo necesario para jugar de local. En paralelo, el Consejo Federal exigía a cada liga del interior una cantidad mínima de clubes afiliados para acceder a AFA. Así, Los Coloraditos y Sportivo El Llano nacieron casi juntos hace 20 años, aunque solo los primeros pudieron acelerar el proceso y tener su cancha lista.
Hoy, junto a El Llano, son los clubes más jóvenes de la Liga de Iglesia, muy lejos de los 108 años del decano Los Andes de Tudcum.
Del subcampeonato al grito de campeón
En lo deportivo, el arranque fue arrollador. En sus dos primeros torneos iglesianos, Los Coloraditos lograron primero el subcampeonato y luego su primer título: en diciembre de 2011 vencieron 4-1 a Sportivo Iglesia en la final. Con respaldo económico, trajeron refuerzos, armaron grandes equipos y fueron protagonistas.
Después llegaron los momentos complejos. Ya como locales en su cancha, participaron de todos los torneos de Iglesia, pero la espalda económica ya no fue la misma. En tiempos difíciles, apostaron al amor de su gente para sostenerse.
Hoy el club tiene todas sus divisiones armadas: Primera, Reserva e Inferiores, a la espera del inicio del campeonato en octubre próximo. Mientras tanto, un triunvirato trabaja en la normalización institucional y se generan recursos alquilando la cancha, que se construyó en tiempo récord y ya albergó la Liguilla Iglesiana y el campeonato de Veteranos.
Con 200 socios que sostienen esta corta pero rica historia de apenas 20 años, Los Coloraditos demuestra que cuando se quiere, se puede. El club que alguna vez fue campeón en Iglesia hoy muestra orgulloso su propia cancha, esa que nació al amparo de la minería y que sigue latiendo al pie de la cordillera.