El CODE celebra 64 años mirando al cielo: la historia del lugar que enamoró a Santa Fe
El CODE cumple 64 años y lo celebra con una réplica del General Belgrano y actividades para toda la familia. ¿Qué secretos esconde este lugar único en Santa Fe?
El Centro de Observadores del Espacio (CODE) festeja este sábado sus 64 años de vida en la ciudad de Santa Fe, con una programación especial que promete emocionar a grandes y chicos. La institución, nacida al calor de la carrera espacial, se convirtió en un emblema de la divulgación científica.
¿Cómo nació esta pasión por las estrellas?
Todo comenzó a fines de los años 50, cuando el lanzamiento del Sputnik y la histórica travesía de la perra Laika despertaron una fiebre astronómica en el mundo. En Santa Fe, un puñado de entusiastas empezó a reunirse para compartir sus observaciones y conocimientos.
Entre esos pioneros estaban Ángel Mainé, quien seguía el paso de los satélites artificiales, y Olimpio Chiarella, otro de los fundadores. Finalmente, el 22 de agosto de 1962, el grupo se constituyó formalmente como el CODE.
De un salón histórico a un complejo de primer nivel
En sus primeros años, la institución no tuvo sede fija y pasó por varios lugares. Uno de los más recordados es el salón de San Jerónimo y Juan del Campillo, donde en 1986 miles de santafesinos se congregaron para ver el cometa Halley.
"Era un barrio muy tranquilo y de pronto estaba inundado de gente a la noche", evocó Jorge Coghlan, integrante del CODE, en diálogo con UNO.
Desde 1993, el CODE funciona en su actual edificio, que fue creciendo hasta convertirse en un complejo con planetario, dos museos, dos observatorios, biblioteca y una valiosa colección de telescopios centenarios.
Un faro de ciencia abierto a toda la comunidad
Lo que distingue al CODE es su esencia: una asociación civil sin fines de lucro, manejada por aficionados voluntarios. "Lo nuestro es didáctica pura", resumió Coghlan, y remarcó que el objetivo es despertar vocaciones científicas, sobre todo en los más jóvenes.
El planetario, equipado con tecnología de punta, permite reproducir el cielo con increíble fidelidad. Y como las funciones se realizan bajo techo, el CODE abre sus puertas todos los días del año, llueva o truene.
El interés no para de crecer: en el último año recibieron más de 67.000 visitantes, incluyendo turistas extranjeros y estudiantes de intercambio de la Universidad Nacional del Litoral (UNL). "Es notable la cantidad de gente que viene del hemisferio norte y que nunca observó con un telescopio", contó Coghlan.
Talleres para futuros astrónomos
La propuesta va más allá del planetario. Hay cursos, actividades con la UNL y talleres infantiles. Los sábados a las 17, chicos de 8 a 14 años aprenden sobre constelaciones, cosmografía y manejo de telescopios.
Coghlan tiene un consejo para las familias: "Antes de comprar el telescopio, que vengan, que hagan el taller". Así, los chicos pueden experimentar y confirmar si realmente les apasiona el cielo.
Un aniversario con el crucero General Belgrano como protagonista
Para esta celebración, el CODE exhibe una réplica a escala 1:26 del crucero General Belgrano, construida por Sergio "Titi" Gamela de Paraná. La maqueta, que tiene hasta un motor de Fiat 125, puede navegar y estará en exhibición durante el fin de semana.
Marcelo Ríos, hijo de un veterano de Malvinas vinculado al buque, compartirá historias y anécdotas. Además, habrá muestras, maquetas y funciones continuas del planetario.
Las actividades se extenderán el sábado y domingo de 15 a 21/22. Si el clima acompaña, también se podrá observar la Luna con los telescopios, un guiño a aquella noche de 1962 cuando, en la casa de Mainé, el satélite natural también fue el centro de atención.
Más de seis décadas después, el CODE sigue mirando al cielo, pero con los pies en la tierra: acercando la astronomía a generaciones enteras de santafesinos.