El Cofruthos: la crisis que vació los bolsillos y las góndolas
Las ventas en el Cofruthos se desplomaron un 50% y los puesteros luchan por no quebrar. ¿Qué productos son los más afectados? Los detalles que pocos cuentan.
El Mercado Cofruthos de Salta, uno de los principales centros de abastecimiento de frutas y verduras, vive su peor momento en años. Las ventas se derrumbaron hasta un 50% y los puesteros sobreviven con márgenes mínimos para no tirar la mercadería.
La baja en el consumo comenzó a sentirse a fines de febrero y se intensificó con la llegada del invierno. Hoy, en los pasillos del mercado, la quietud es la postal diaria.
¿Qué hay detrás de la caída?
Juan Russo, presidente del Cofruthos, no duda en señalar al contexto económico: “Lamentablemente se debe a la situación que está viviendo el país. Hay bajo consumo. La gente elige qué llevar y en lo que es frutas y verduras no consume lo que consumía antes”.
El cambio en los hábitos de compra es notable. “Antes el cliente compraba para la casa un kilo de tomate, hoy compra dos tomates para el día”, graficó Russo.
La merma comenzó entre fines de febrero y principios de marzo, con el inicio del ciclo escolar, y se profundizó con el frío. “Fue un conjunto de cosas lo que llevó a la baja demanda”, sostuvo.
Márgenes al límite
La urgencia por vender productos perecederos obligó a muchos comerciantes a trabajar con ganancias mínimas. “Muchos colegas tuvieron que vender a márgenes muy finitos para no tirar mercadería y tratar de mantenerse en el mercado”, afirmó Russo.
La situación es tan crítica que algunos verduleros de barrio decidieron cambiar de rubro. “Al ser un producto muy perecedero, si no vendés en el día un cajón, se te echa a perder y terminás resignando el 100% de lo invertido”, explicó.
El clima, otro enemigo
Los cambios bruscos de temperatura y la humedad afectan especialmente al tomate y a las verduras de hoja, que se deterioran rápido. Cuando baja la demanda, las pérdidas se multiplican.
La papa: menos oferta, precios que no aflojan
En el caso de la papa, la situación responde a dos factores. El año pasado hubo sobreproducción y poca demanda, lo que desalentó la siembra. Además, las lluvias en las zonas productoras complicaron la cosecha.
“Llovió intensamente en Mar del Plata, Balcarce y el sur de Córdoba. No podían cosechar”, detalló Russo.
Hoy, la bolsa de papa cotiza entre 29 y 31 mil pesos, aunque llegó a valer 35 mil. En las verdulerías, el kilo se consigue entre 2.000 y 2.500 pesos, con ofertas de dos kilos por 4.000 o 4.500 pesos.
A pesar del panorama, Russo mantiene la esperanza: “Tenemos una fuerte expectativa de que con el calorcito la demanda se normalice”. Y cerró: “Siempre la esperanza está”.