El colegio de El Jagüel que formó a tres generaciones y ahora tiene fecha de cierre
La notificación llegó firmada y con una fecha que nadie esperaba. Para más de 120 familias de El Jagüel, el jardín y la primaria donde mandan a sus hijos tienen los días contados, y el lunes se juegan una carta frente al Municipio.
Un anuncio que llegó por escrito y sin previo aviso cambió el año de más de 120 familias de El Jagüel. El Colegio Baden Powell y el Jardín La Familia Conejola, dos instituciones con más de tres décadas de historia en Esteban Echeverría, comunicaron que no abrirán sus puertas el año próximo.
La notificación la firmó Laura Proietti, representante legal de ambos establecimientos, el pasado 19 de octubre. En la nota dirigida a las familias se habla de «desequilibrios económicos progresivos» como el motivo que impide sostener el funcionamiento de la institución, ubicada a dos cuadras de la estación de trenes de la localidad.
«Queremos que nuestros hijos continúen acá, muchas familias no tienen la posibilidad de llevarlos a otro lado», resumieron los padres apenas conocieron la noticia.
Una reunión, una protesta y un pedido concreto
El jueves pasado, las familias se reunieron con las autoridades del colegio y del jardín. De ese encuentro salió una decisión: concentrarse el lunes 26 de octubre a partir de las 13 frente a las puertas del establecimiento para pedir la intervención del intendente de Esteban Echeverría, Fernando Gray.
La urgencia tiene que ver con el calendario. Estamos a fin de año y la matrícula 2027 ya está en marcha. «Estamos súper desesperados. A esta altura del año, prácticamente ya no tenemos la posibilidad de elegir dónde queremos que nuestros hijos continúen estudiando si cierran el jardín y el colegio. Tenemos que mandar a dónde nos los acepten directamente y hay muchas familias que no tienen la posibilidad de trasladarse lejos de acá», planteó Karina, una de las madres afectadas.
Los números que no cierran
Según lo que explicaron las familias y lo que oportunamente expresó la representante legal, la escuela primaria hoy no recibe ningún tipo de subsidio. Para seguir funcionando necesitaría una subvención del 70%, con la que podría cubrir servicios, salarios y cargas patronales.
El jardín, en cambio, tiene un subsidio del 60%. «La directora nos dijo que los números no están cerrando y que se hace imposible continuar así, sin una ayuda para pagar los salarios», contó Karina, madre de un alumno de La Familia Conejola.
El cierre no golpea solo a las familias. También deja sin su principal fuente de ingresos al personal docente y auxiliar, en un contexto económico ya complicado.
La tormenta que ahoga a los privados
El escenario que describen las familias combina varios factores. Por un lado, la situación económica de los hogares impide aplicar aumentos de aranceles sin disparar la mora. Por otro, la caída de la tasa de natalidad reduce la cantidad de chicos en edad de escolarizarse. A eso se suman los fuertes incrementos en gas, luz y agua.
Ese combo empuja a muchas instituciones de enseñanza privada a recortar cursos o directamente a bajar la persiana. Es el caso de este colegio de El Jagüel.
«Este colegio está desde hace más de 30 años acá, ya es histórico. Para nosotros es nuestra segunda casa, para nuestros hijos. Es una institución excelente, uno de los mejores colegios de El Jagüel para nosotros», señaló otra de las madres.
Sin respuestas, la comunidad se planta en la puerta
Hasta el momento no hubo respuestas ni soluciones por parte del Municipio. Por eso la comunidad educativa apuesta a la movilización del lunes para abrir un canal de diálogo con el intendente.
«Necesitamos que nos escuchen. Somos muchos padres, madres y docentes laburadores que se van a ver perjudicados, gente que lo ha dejado todo. Queremos hablar con el intendente para que nos ayude a buscar una solución a esta situación», cerró Karina.
