¿Qué pasaría con las internaciones involuntarias si avanza la reforma a la Ley de Salud Mental? El Colegio de Psicólogos de La Rioja ya marcó su postura y apuntó a un punto clave del proyecto.
El Colegio de Psicólogos de La Rioja encendió la alarma por la propuesta de reforma a la Ley de Salud Mental. Su presidente, Mauricio Santucho, sostuvo que las modificaciones impulsadas implican un retroceso en derechos humanos y golpean de lleno a las personas en situación de vulnerabilidad que dependen del sistema público.
El planteo del sector no es menor: advierte que la iniciativa podría cambiar de raíz el modo en que el Estado atiende a quienes más lo necesitan.
De «padecimiento mental» a «trastornos mentales»: el cambio de fondo
Santucho cuestionó el giro conceptual que introduce el texto. La propuesta reemplaza la noción de padecimiento mental por la de trastornos mentales, apoyada en nomencladores diagnósticos elaborados en el exterior que, según el dirigente, no contemplan las realidades locales.
Para el Colegio, ese cambio no es solo terminológico: modifica el paradigma con el que se aborda la salud mental en el país.
Internaciones involuntarias y el fantasma del manicomio
Otro de los puntos que preocupan al sector es la flexibilización de las internaciones involuntarias. Santucho advirtió sobre el riesgo de volver al modelo manicomial o monovalente, donde los pacientes quedan aislados y la responsabilidad del cuidado recae por completo en las familias.
Según remarcó, la propuesta desmantela la descentralización comunitaria construida durante los últimos 15 años.
Los argumentos oficiales y la respuesta del Colegio
El presidente del Colegio reconoció que los fundamentos del proyecto apuntan a fallas en la aplicación de la normativa vigente. Sin embargo, advirtió que en lugar de resolver esos inconvenientes la propuesta opta por recortar derechos.
En esa línea, contrapuso los discursos de efectivización presupuestaria con los recortes reales en el área, como la quita de 25 mil millones de pesos al Programa SUMAR.