El combustible rompe otra barrera: llenar el tanque se convierte en una odisea económica
La nafta súper rompió un nuevo techo de precios en Santa Fe. ¿Hasta cuánto llegó el litro y qué significa para tu bolsillo llenar el tanque ahora? Los números que alarman a los conductores.
El precio de la nafta superó un nuevo límite psicológico en las estaciones de servicio, profundizando la crisis en los bolsillos de los santafesinos. Este jueves, el litro de nafta súper traspasó la barrera de los dos mil pesos, marcando un nuevo récord que encarece aún más el transporte.
Según informó Radiópolis (Radio 2), el valor del litro de nafta súper se ubica este jueves en 2048 pesos. Este ajuste representa un nuevo salto en apenas un día, ya que el miércoles el precio publicado era de 2018 pesos. La remarcación incesante en las pizarras de las principales estaciones como YPF, Shell y Puma no da tregua.
Este incremento agrava un escenario económico ya crítico, caracterizado por una inflación persistente y una notable pérdida del valor adquisitivo de los salarios. El constante aumento de los productos de primera necesidad, incluido el combustible, hace cada vez más difícil el sostenimiento de la canasta familiar básica para muchas familias.
¿Cuánto cuesta cargar combustible hoy?
Con estos valores, llenar el tanque de un vehículo se ha convertido en una operación que, en general, ronda los 25 mil pesos. El impacto es directo en el costo del transporte particular, pero también tiene efectos colaterales en el precio de todos los bienes y servicios que dependen del traslado de mercadería.
Los precios detallados en YPF para este jueves son: nafta súper a 2048 pesos el litro, la nafta Insignia a 2183 pesos y el gasoil en 2204 pesos. En otras estaciones, como Puma, la súper se vende a 2033 pesos, mientras que en Shell el precio es ligeramente menor, a 2009 pesos el litro.
La fotografía de las pizarras con números cada vez más altos se repite en las estaciones de servicio de la ciudad, reflejando una tendencia alcista que parece no tener freno. Esta es una de las varias subas registradas en un corto período, presionando aún más los gastos mensuales de los conductores.
La situación genera preocupación no solo por el costo directo del combustible, sino por el efecto inflacionario en cadena que provoca. Cada aumento en la nafta y el diésel se traslada rápidamente a los fletes y, consecuentemente, a los precios en góndolas y comercios.
En un contexto donde el poder de compra se encuentra fuertemente erosionado, este nuevo golpe al bolsillo obliga a los santafesinos a replantear sus gastos en movilidad y a buscar alternativas, en un mercado donde las opciones son cada vez más limitadas.