El comercio salteño se queda sin personal: el dato que preocupa a los trabajadores
El comercio salteño venía aguantando como podía, pero el golpe ya es imposible de disimular: los supermercados y las grandes firmas empezaron a achicar personal y los números que maneja el sindicato no son los que nadie quería escuchar. ¿Cuántos puestos se perdieron ya?
El sector comercio atraviesa una situación crítica en Salta, con cierre de locales, reducción de personal y un futuro que los propios trabajadores ven complicado. Según el Sindicato de Empleados de Comercio, el impacto en el trabajo registrado ronda los 1.500 puestos, una cifra que enciende las alarmas en un rubro que concentra gran cantidad de empleo formal.
Así lo confirmó a InformateSalta el secretario gremial del sindicato, Ángel Ortiz, quien señaló que el comercio y la construcción fueron las actividades más golpeadas en el último tiempo. Las PyMEs son las que más sufren: pierden empleados y muchas terminan cerrando sus puertas.
Supermercados y distribuidoras achican su plantilla
La caída de las ventas empujó a supermercados, grandes comercios y distribuidoras a reducir su dotación de personal. "Nosotros tenemos cercano que el impacto en el sector comercio de trabajo registrado ronda los 1.500 puestos de trabajo", afirmó Ortiz.
Consultado sobre la posibilidad de que esta realidad se revierta, el dirigente fue contundente: no ven elementos concretos que permitan pensar en una recuperación del consumo ni de la actividad económica. Explicó que ambos dependen del poder adquisitivo de los asalariados y de una baja de precios. "Sabemos que no va a suceder", sostuvo.
El círculo que no se rompe
Ortiz apuntó contra las políticas oficiales: "El Gobierno impide todo tipo de, justamente, de esto, de los incrementos salariales. Y los precios están firmes porque nadie quiere bajar los precios, atento a lo poco que vende, quiere cubrir todas las obligaciones que tiene. Entonces, estamos encorsetados en eso".
Las estrategias para sostener los comercios se agotan. Las PyMEs no cuentan con la "espalda" necesaria para aguantar ecuaciones negativas, y aunque algunos intentan reinventarse —mudándose a locales más chicos o cambiando de ubicación—, desde el sindicato no ven un repunte en el horizonte.