El comisario Díaz reveló las tres faltas que más cometen los sanjuaninos al volante
El comisario Ricardo Díaz reveló cuáles son las tres faltas que más se repiten en los controles de tránsito de San Juan y por qué las actas no dejan de crecer. Lo que dijo sobre los vehículos radiados deja en evidencia un cambio de fondo en la estrategia.
El costo de las multas de tránsito en San Juan se mueve al ritmo de la nafta: el cálculo se toma en base al litro de mayor octanaje. Pero el encarecimiento no se tradujo en mayor conciencia. A tres meses de cerrar el año, las actas labradas ya igualaron las del año pasado y la cantidad de vehículos radiados creció.
El dato lo confirmó el comisario Ricardo Díaz, jefe de la Dirección de Tránsito D7, en diálogo con DIARIO DE CUYO. Según explicó, el aumento de infracciones responde sobre todo a una mayor presencia policial en las calles y a un cambio de estrategia: este año se priorizan las faltas graves que pueden derivar en siniestros viales.
Las tres faltas que lideran el ranking
Díaz identificó tres grupos de infracciones que se repiten en cada control. El primero es la falta de uso del cinturón de seguridad, una conducta habitual entre automovilistas pese a su peso para reducir las consecuencias de un choque.
El segundo lugar lo ocupa circular con documentación vencida o incompleta. Allí entran las licencias de conducir vencidas y la falta de seguro obligatorio vigente, dos irregularidades que los agentes detectan durante los procedimientos.
El podio lo cierra una falta más que grave: no usar casco en moto. A diferencia de otras infracciones administrativas, puede derivar en la radiación del vehículo por el riesgo que implica circular sin protección.
El jefe del D7 también puso el foco en el uso del teléfono celular al conducir. Es una conducta visible en la vía pública, pero difícil de sancionar: el agente necesita ver la infracción en el momento exacto y, como los controles se divisan a distancia, el conductor suele guardar el celular antes de pasar.
Más actas y más radiados: los números del año
Los registros oficiales marcan una curva ascendente. En 2024 se labraron alrededor de 20.400 actas en toda la provincia. En 2025 la cifra trepó a 26.700, tras el refuerzo de los operativos. En lo que va de 2026, el volumen de actas se mantiene en niveles similares a los del año anterior, pero con una diferencia clave: aumentó la cantidad de vehículos retirados de circulación.
"Estamos con 1.800 radiados más que el año pasado. Misma cantidad de actas, pero más radiados", resumió el comisario.
La radiación está contemplada en la normativa para situaciones que representan un riesgo para la seguridad vial. Entre ellas figuran circular en moto sin casco y presentar deficiencias peligrosas en el automóvil, como la falta de paragolpes o problemas en las luces.
Un mapa de calor decide dónde se controla
Los operativos no se montan al azar. Según Díaz, la Dirección de Tránsito D7 trabaja con un mapa de calor elaborado a partir de los registros de siniestralidad vial. Esa herramienta permite identificar los sectores con más accidentes, los días de la semana y los horarios en los que se concentran.
Con esa información se planifican los controles y se distribuyen los recursos en las zonas prioritarias. El objetivo, según el jefe policial, es prevenir y concientizar sin descuidar ningún departamento. En ese sentido, sostuvo que la ausencia de víctimas fatales en una localidad no es motivo para dejar de hacer operativos.
"Buscamos concientizar con nuestros operativos. No podemos descuidar ningún departamento. Más allá de que Iglesia no tenga fallecidos en todo el año, por ejemplo, tampoco hay que esperar para tenerlos", concluyó.
Díaz remarcó que la intención de la fuerza no es convertirse en una cacería de conductores con alguna irregularidad, sino generar conciencia sobre la importancia de cumplir las normas viales para evitar accidentes y tragedias.