El concejal que denunció al Tribunal de Cuentas y la respuesta que recibió
Un concejal denunció que un tribuno de Cuentas quedó sin su única colaboradora para controlar las cuentas municipales. La respuesta del presidente del Tribunal no se hizo esperar y apuntó contra el propio denunciante.
El concejal Manuel Sosa, de Uniendo Villa María, encendió la polémica al denunciar que el tribuno de Cuentas Maximiliano Romero quedó sin su única colaboradora desde el 1 de septiembre. Según Sosa, la situación es de "extrema gravedad institucional" y dejó al funcionario solo para controlar las cuentas de la Municipalidad.
El edil explicó que el 31 de agosto se comunicó formalmente la decisión de no renovar el contrato de la empleada, quien fue relevada de sus funciones de inmediato. "No estamos discutiendo una cuestión administrativa", aclaró, y agregó: "Dejaron completamente solo a Maxi para controlar las cuentas de la Municipalidad. Estamos hablando de controlar contrataciones, gastos, expedientes y el destino de la plata de todos los villamarienses".
La respuesta del presidente del Tribunal
El presidente del Tribunal de Cuentas, José Sánchez, salió al cruce y negó las acusaciones. Según Sánchez, la resolución 39 que contrataba a la abogada Lucía María Sosa Zayas fue firmada por él, por la vocal Virginia Margaría y por la secretaria Técnica Legal, María Virginia Piva. "En lugar de difamar y cuestionar al concejal Sosa, debería preguntarle al tribuno de su partido político por qué no le firmó la resolución correspondiente", disparó.
Y remató: "Sin dudas, que el ejercicio político requiere seriedad y compromiso, no videitos en redes sociales".
La tercera voz en la interna
Virginia Margaría, la tercera integrante del Tribunal y representante de Construir VM, también se sumó al cruce, pero apuntó contra Romero. Le pidió "menos videos, menos acusaciones falsas y más trabajo por Villa María" y reveló que le envió una carta documento por dichos que la agraviaron.
El conflicto expone una interna política que trasciende lo administrativo y deja en el centro de la escena al control de los fondos públicos en Villa María.