El Concejo de Viedma estiró el mandato del Defensor del Pueblo y hubo una votación que nadie esperaba
Seis votos a favor, dos en contra y una abstención que nadie esperaba: así se aprobó la continuidad de Pérez Morando en la Defensoría del Pueblo de Viedma. Quién se abstuvo y qué se esconde detrás.
El Concejo Deliberante de Viedma aprobó este viernes la prórroga del mandato de Marín Pérez Morando como Defensor del Pueblo hasta el 30 de noviembre de 2027. La medida desestimó el llamado a renovar la conducción del organismo, que ya contaba con dos postulantes anotados.
El proyecto de ordenanza fue enviado por el intendente Marcos Castro y se impuso con seis votos a favor, dos en contra y una abstención. Los votos negativos fueron de Vanessa Cacho Devincenzi y Silvina Franco, mientras que la oficialista Natalia Macri se abstuvo.
Una votación que descolocó al recinto
El resultado llamó la atención por varios motivos. Los dos concejales de Vamos con Todos votaron a favor de Juntos, un dato que generó ruido puertas adentro del Concejo. Uno de los postulantes para reemplazar a Pérez Morando era Lautaro Caballieri, de Nuevo Encuentro.
En el ámbito político viedmense comenzaron a circular dos preguntas: ¿fue un mensaje del sorismo al kirchnerismo? ¿Qué rol jugó el dirigente Pablo Barreno? La abstención de Macri tampoco pasó desapercibida, en un contexto de distancia entre el pesatismo y el castrismo.
Pérez Morando había asumido el 25 de octubre de 2022 y, según el plazo de cuatro años que fija la normativa municipal, su período terminaba el próximo 25 de octubre. Con la prórroga, seguirá en el cargo unos trece meses más.
Queda pendiente cómo se elegirá al sucesor
La votación también dejó un tema sin resolver. El Concejo devolvió a Labor Parlamentaria el proyecto de resolución que establecerá las condiciones del llamado para seleccionar al próximo defensor o defensora.
Así, la extensión del mandato quedó aprobada, pero el procedimiento para elegir a quien suceda a Pérez Morando deberá volver a discutirse.
