El concurso que ya tiene más de 200 vinos anotados, pero en San Juan aún se hacen desear
Más del 60% de las muestras llegaron de otras provincias y el plazo vence en días. La razón por la que las bodegas locales todavía no se anotan es un tema que preocupa.
La XXXVIII edición del Concurso Nacional de Vinos Cata San Juan entró en su recta final de inscripciones: el plazo para presentar muestras vence este viernes 4 de septiembre y, hasta ahora, ya se anotaron más de 200 etiquetas. La organización decidió prorrogar la recepción para darle tiempo a los proyectos que aún no habían enviado sus vinos y a los que dudaban en sumarse.
Según Pedro Pelegrina, vicepresidente del Consejo de Enólogos, hay poco más de 40 bodegas participando en esta edición. El dato saliente es que más del 60% de las muestras provienen de otras provincias, lo que anticipa una participación federal récord. “En San Juan nos está costando más. Creemos que en estos días van a aparecer otras más”, explicó, y vinculó esa demora con un escenario económico y sectorial que describió como deprimido.
La mirada del sector
Juan Carlos Hidalgo, director de Vitivinicultura de la provincia, coincidió en que la actividad atraviesa un año complejo y recordó que, habitualmente, Cata San Juan recibe entre 350 y 420 muestras. Si bien reconoció que el contexto económico puede hacer que ese número sea menor en esta edición, aseguró que el objetivo es acercarse a los niveles de participación de los últimos años.
Hasta el momento, se registraron bodegas de La Rioja, Catamarca, Salta, Entre Ríos y Chubut, además de muestras llegadas desde Mendoza y Jujuy. Para los organizadores, esta diversidad es una buena señal sobre el posicionamiento que alcanzó el concurso fuera de los límites de San Juan. “Tener el 60% de muestras de afuera fue bien recibido”, afirmó Pelegrina.
Vinos de autor y propuestas disruptivas
Entre las etiquetas inscriptas aparecen propuestas de autor, bodegas boutique y elaboraciones impulsadas por productores jóvenes. Se trata de un segmento que, si bien no representa grandes volúmenes, viene ganando terreno en imagen y en la búsqueda de nuevas formas de acercarse al consumidor. Para Hidalgo, estos pequeños elaboradores suelen apostar a propuestas disruptivas, tanto en las marcas y el diseño de las etiquetas como en los varietales y las estrategias de comunicación.
Dentro de este universo aparecen vinos de baja intervención, sin filtrar, varietales como naranjos o criollas, además de otras propuestas que amplían el abanico tradicional de elaboraciones. Pelegrina explicó que estas novedades obligan al jurado a realizar un trabajo previo de nivelación para establecer criterios comunes y tener en cuenta las particularidades de cada tipo de vino. Está previsto que la próxima semana comience ese proceso.
Evaluación y premiación
Una vez cerrada la inscripción, comenzará el trabajo puertas adentro con las muestras que competirán en las diferentes categorías. La previsión de los organizadores es que la degustación pueda comenzar durante la segunda semana de septiembre. El proceso estará a cargo de un jurado que evaluará los vinos bajo los parámetros establecidos por el certamen.
“Es difícil elegir los vinos Gran Oro”, indicó Pelegrina, quien manifestó su deseo de que esta edición pueda mantener un nivel de calidad similar al registrado el año pasado. La competencia culminará el 23 de octubre, fecha confirmada para el evento final en el que se conocerán los vinos premiados y los medalleros de la edición 2026.
El concurso volverá a reunir vinos de diferentes geografías bajo el lema “El lugar donde los valles se encuentran”, una frase que busca representar la diversidad de las regiones vitivinícolas argentinas y la convivencia, en un mismo certamen, de territorios con distintos climas, alturas, suelos y culturas.
Interés internacional
Pelegrina aseguró que recibieron consultas desde Uruguay, manifestando el interés de participar en la actual edición. Pese al deseo de los organizadores, se trata de un concurso de carácter nacional, y no internacional, pese a que hubo intentos de elevar el rango. La posibilidad de internacionalizar el certamen sigue en los planes de la organización, aunque Pelegrina reconoció que se trata de un paso que demanda una mayor inversión y una estructura más compleja. Por ahora, la recomendación recibida fue continuar fortaleciendo y perfeccionando el carácter nacional del concurso.
Cómo participar
Los interesados en participar lo pueden hacer dirigiéndose de forma presencial a Av. Rawson 497 norte, en Capital, o a través del formulario de inscripción. Es importante tener en cuenta que se debe completar un formulario por cada muestra y el costo es de $25.000 por muestra. Pueden participar todas las bodegas inscriptas como tal en el INV (Instituto Nacional de Vitivinicultura) en todo el país y elaboradores de Vinos de Autor.
Las categorías son vinos básicos (secos, abocados y dulces); vinos varietales (secos, abocados, dulces y dulces naturales sin límite de azúcar); vinos espumantes, gasificados o pet nat (nature, brut nature, extra brut, brut, demi sec y dulce); vinos especiales; vinos compuestos y mistelas.
Se otorgan distinciones para todas las categorías y clases participantes, según las normas vigentes de la OIV: Gran Oro, Oro y Plata. Las bodegas y los enólogos responsables de los vinos premiados reciben la distinción correspondiente, reconociendo tanto el desarrollo tecnológico y científico alcanzado como el desempeño profesional.