El conductor que mató a "Tito" Ávila iba a almorzar con su hijo: qué pasó en el juicio
El conductor que embistió a "Tito" Ávila cuando iba a almorzar con su hijo reconoció su culpa y acordó una pena. La familia del motociclista esperaba una condena ejemplar, pero el acuerdo abre otro capítulo de bronca: ¿alcanza con dos años condicionales y cinco de inhabilitación?
Jorge Castro reconoció su imprudencia al volante y aceptó una condena de dos años de prisión condicional por la muerte de Adolfo Nicolás "Tito" Ávila, el motociclista de 65 años que se dirigía a compartir el almuerzo con su familia.
El caso del siniestro vial ocurrido el 1 de mayo de 2026 en Caucete llegó a su cierre judicial. El juez de Garantías Federico Rodríguez homologó un acuerdo de juicio abreviado entre la Fiscalía y la defensa del imputado.
En ese marco, Castro admitió expresamente que manejaba con imprudencia el Ford Fiesta que embistió a Ávila y le causó la muerte. La pena acordada: dos años de prisión de ejecución condicional y cinco años de inhabilitación para conducir cualquier vehículo con motor.
El almuerzo que nunca llegó
La mañana del feriado del 1 de mayo, Ávila circulaba en su ciclomotor Apia 100cc por la Ruta Provincial 270, en cercanías de la intersección con la calle Proyectada. Iba en sentido sur a norte, rumbo a la casa de su hijo, para compartir el almuerzo familiar.
Ávila era un vecino muy querido y respetado en el complejo habitacional Lotes de Álvarez. La noticia de su muerte conmocionó a la comunidad.
Según la investigación técnica que se presentó en el tribunal, Castro avanzaba por la misma ruta en el Ford Fiesta. Al intentar doblar hacia el este para entrar a la arteria lateral, invadió de forma intempestiva el carril contrario, justo por donde venía el motociclista.
El impacto contra el guardabarros delantero derecho del auto despidió a Ávila de su rodado. El hombre golpeó con fuerza contra el pavimento y falleció de manera instantánea por los graves traumatismos.
El acuerdo que selló la causa
La UFI Delitos Especiales impulsó la resolución del caso. La ayudante fiscal Agostina Pérez representó al Ministerio Público en el trámite y presentó el convenio entre la fiscalía y la defensa del imputado, tras considerar acreditada la mecánica del hecho y la responsabilidad penal del conductor.
El juez Rodríguez evaluó las pruebas y verificó que las partes dieran su consentimiento de forma voluntaria. Con esos elementos, condenó a Castro por homicidio culposo agravado por la conducción imprudente de un vehículo con motor.