El conductor que salía marcha atrás de un estacionamiento tendrá que pagar una millonaria indemnización
Un choque en reversa terminó con una condena millonaria en Bariloche: el conductor que salía de un estacionamiento deberá pagar más de 7 millones de pesos. Enterate por qué el juez lo consideró responsable y qué pasó con el otro reclamo.
La Justicia Civil de Bariloche determinó que un conductor que salía en reversa de una rampa de estacionamiento es responsable por los daños de un choque, y lo condenó a pagar más de 7 millones de pesos. El fallo, que también alcanza a la aseguradora, se conoció esta semana y todavía puede ser apelado.
Todo empezó con un accidente en el que cada uno de los conductores dio su versión. El que inició el reclamo contó que circulaba por la calle cuando el otro vehículo salió de retroceso y lo chocó en el sector delantero derecho. Según su relato, después del primer impacto, el rodado que salía avanzó y terminó contra un auto estacionado.
El demandado, en cambio, aseguró que había salido con prudencia, a baja velocidad y con la señalización correspondiente. Dijo que ya estaba sobre la calle cuando el otro lo impactó en la parte trasera, y por eso intentó usar la presunción que suele pesar sobre el que embiste desde atrás.
Pero el juez no le creyó. Explicó que esa presunción aplica cuando dos autos circulan en el mismo sentido y uno choca al de adelante. Acá la situación era otra: uno de los vehículos estaba haciendo una maniobra de retroceso para incorporarse al tránsito. Y el conductor que salía no pudo demostrar que ya se había sumado a la circulación de manera lenta y prudente, como dijo durante el proceso.
Qué dice la ley sobre estos casos
El fallo se encuadró en las reglas de responsabilidad objetiva por daños con automotores. Eso significa que, una vez probados el accidente, el daño y la intervención del vehículo, el dueño o conductor debe responder, salvo que demuestre alguna causa que lo exima, como una maniobra imprudente de la víctima, el hecho de un tercero o un caso fortuito.
En el expediente, el magistrado consideró que ninguna de esas opciones se probó. La versión del demandado no alcanzó para acreditar que el otro conductor hubiera hecho algo antirreglamentario que lo liberara de culpa.
Qué pasó con el reclamo por lucro cesante
El dueño del auto que reclamaba también pidió una indemnización por lucro cesante, porque dijo que usaba el vehículo para repartir mercadería y que el choque le impidió trabajar con normalidad. Pero no logró demostrar una pérdida concreta de ingresos ligada al accidente, así que ese punto fue rechazado.
La condena quedó en $7.278.035 más intereses. El fallo es de primera instancia y no está firme: las partes pueden apelarlo.