El confuso rescate de una ballena en Puerto Madryn que terminó con un alerta
Pensaron que estaba viva y se metieron al agua para rescatarla, pero el desenlace fue otro. El momento de confusión frente al Club Náutico y lo que encontraron al verificar el estado real del animal.
Un llamado al 103 encendió las alarmas en Puerto Madryn: una ballena parecía estar varada con vida frente al Club Náutico. Pero lo que parecía un rescate se convirtió en una situación de riesgo que obligó a intervenir a las autoridades.
Cerca de las 16 horas, personal de REFAUNAR recibió un aviso sobre la presencia de un ejemplar a media agua. Varias personas habían ingresado al mar y empujaban al animal hacia aguas más profundas, convencidas de que estaba vivo.
La confusión en el agua
Al llegar, los agentes constataron desde la costa que la ballena ya no presentaba signos vitales. Sin embargo, algunos bañistas se negaban a salir del agua, aún convencidos de que el animal respiraba. El director de REFAUNAR, Víctor Fratto, decidió ingresar al mar para verificar el estado del ejemplar y explicar la situación a los presentes.
La confusión tenía una explicación: el movimiento de la aleta caudal, que muchos interpretaban como una señal de vida, era producido pasivamente por el oleaje.
Señales que confirmaron la muerte
El animal no presentaba respiración ni movimiento del espiráculo. Además, mostraba lesiones compatibles con picoteos de aves marinas ocurridos post mortem, como la ausencia de un ojo y marcas en el lateral izquierdo. Estos signos permitieron determinar que la ballena había llegado sin vida a la costa.
Una vez aclarada la situación, las personas comprendieron lo ocurrido y salieron del agua. También se informó a las más de 300 personas que observaban el episodio desde la playa, con el objetivo de llevar tranquilidad y despejar dudas sobre un posible rescate fallido.
Recomendaciones de REFAUNAR
Ante la aparición de una ballena u otro cetáceo varado, no se debe ingresar al agua ni intentar empujar, mover o devolver al animal al mar. Un ejemplar de varias toneladas puede desplazarse o girar repentinamente por acción de una ola y provocar lesiones graves o incluso aplastar a una persona.
Desde REFAUNAR recomiendan dar aviso inmediato al 103 y mantenerse fuera del agua, permitiendo que intervenga personal capacitado. Incluso si el animal estuviera vivo, cualquier maniobra debe ser evaluada y realizada por personas entrenadas, ya que la seguridad de las personas es siempre prioritaria.