El Congreso cambió de manos y el dinero que espera la Argentina quedó en la mira
Economía

El Congreso cambió de manos y el dinero que espera la Argentina quedó en la mira

Los demócratas se quedaron con las dos cámaras y en la city argentina se encendió una pregunta incómoda sobre el respaldo de Washington a Milei. Un mecanismo clave que no pasa por el Congreso quedó en el centro de la escena.

Los demócratas se quedaron con las dos cámaras del Congreso de Estados Unidos y, del otro lado del continente, el mercado argentino encendió la alerta sobre el respaldo financiero de Washington al gobierno de Javier Milei. La derrota de Donald Trump en las legislativas sumó una dosis extra de incertidumbre a una plaza que ya venía golpeada.

El nuevo mapa legislativo le quita margen de maniobra al presidente estadounidense para los dos años que le quedan de mandato. Para los operadores locales, la pregunta que ordena la jornada es una sola: ¿puede la nueva correlación de fuerzas frenar las futuras decisiones de asistencia financiera?

Las herramientas que le quedan a Trump

La consultora 1816 fue tajante sobre el tamaño del golpe: Trump sufrió una derrota “bastante más contundente de la que se esperaba”, con los demócratas en condiciones de condicionar las políticas del Gobierno. Aun así, remarcaron que el mandatario conserva instrumentos para seguir ayudando a la Argentina durante el próximo año.

El más importante es el Fondo de Estabilización Cambiaria (ESF, por sus siglas en inglés), el mecanismo al que apeló Estados Unidos para apoyar al país en 2025. Su uso no necesita aprobación del Congreso, por lo que Trump podría volver a activarlo, salvo que el Parlamento modifique la normativa que lo regula y el Presidente no logre vetar ese cambio. “Naturalmente habrá que seguir atentos a cualquier novedad en torno a la figura de Bessent”, agregaron desde la consultora.

Portfolio Personal Inversiones (PPI) llegó a una conclusión parecida: una victoria demócrata no cierra la puerta a un nuevo paquete de asistencia como el de 2025. La decisión seguiría en manos de la Casa Blanca y del Tesoro. El resultado electoral, sostienen, agrega interrogantes sobre la capacidad de Washington para sostener su respaldo, pero no lo bloquea de forma automática.

“Un voto castigo” y menos margen para las ayudas

Diego Ferro, Managing Partner de Faro Fund, consideró que el resultado era esperable y lo explicó por el peso de la guerra y el aumento del precio de los combustibles sobre los hogares estadounidenses.

“Era previsible y es un voto castigo a Trump, sobre todo por el tema de la guerra y el impacto en el precio de los combustibles, que afectó a mucha gente que lo apoyaba, como sectores rurales y la clase media o media baja”, sostuvo en diálogo con TN.

Ferro no anticipa un giro brusco en la relación entre Washington y Buenos Aires, aunque advirtió que el nuevo escenario podría achicar el margen para la asistencia discrecional. “No veo un cambio de política brusco. No va a haber cambios de política violentos, pero sí [Trump] va a estar más limitado, con lo cual ayudas arbitrarias, por ejemplo, a la Argentina van a ser más difíciles. Es menos probable que Estados Unidos ayude a la Argentina, pero no veo un riesgo de corrida alto antes de las elecciones”, afirmó.

La película que realmente mira el mercado

Más allá del ruido externo, los analistas coinciden en que el factor que verdaderamente condiciona a los activos argentinos sigue siendo doméstico. PPI advirtió que la derrota republicana introduce un interrogante extra para la deuda argentina, sobre todo por la cercanía política entre Milei y Trump y el respaldo financiero que llegó desde Washington. Pero aclaró que el resultado electoral no alcanza para explicar el deterioro de los bonos desde mediados de julio.

La debilidad de los títulos argentinos ya era motivo de preocupación antes de conocerse el voto en Estados Unidos. Desde 1816 señalaron que los bonos Globales acumularon nuevas bajas y tocaron mínimos desde las elecciones legislativas de octubre de 2025. En ese contexto, el riesgo país se ubicaba este miércoles en 834 puntos básicos.

El economista Gustavo Ber describió un mercado dominado por la cautela y la estrategia de wait and see. Según su análisis, las decisiones de inversión siguen atadas a las señales políticas locales y a la necesidad de anticipar cómo se ordenarán las principales fuerzas de cara a las presidenciales de 2027.

En esa línea, advirtió que las definiciones sobre candidatos y alianzas podrían demorarse, y que esa espera podría estirar la volatilidad y volver a los activos argentinos más sensibles a cualquier novedad política.

La lectura de los operadores es clara: los factores internos pesan más sobre las cotizaciones que el escenario internacional. La evolución de la actividad económica, la agenda legislativa y las señales políticas rumbo a 2027 siguen siendo las variables que ordenan las decisiones de inversión.

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