El Congreso debate un plan que frena embargos por 180 días: a quiénes alcanza
El Congreso empezó a discutir cómo frenar el ahogo de las familias endeudadas. Un proyecto entrerriano propone suspender embargos y ejecuciones por 180 días, pero hay un requisito que deja a muchos afuera.
Las comisiones de Finanzas y Defensa del Consumidor de la Cámara de Diputados pusieron sobre la mesa este martes una serie de proyectos para atacar un problema que crece en los hogares argentinos: el sobreendeudamiento. Entre las iniciativas que se analizan, una del diputado entrerriano Gustavo Bordet propone declarar la emergencia financiera de las familias y suspender por 180 días las ejecuciones de deudas y las medidas cautelares como embargos e inhibiciones.
El exgobernador de Entre Ríos, que ocupa la vicepresidencia de la comisión de Finanzas, fue contundente al pedir que el debate no se postergue: “El endeudamiento de las familias no puede seguir esperando”, declaró.
Qué dice el proyecto y a quiénes abarca
La iniciativa busca un período excepcional para que las familias puedan reordenar sus obligaciones y evitar que la deuda termine en la pérdida del patrimonio familiar. La suspensión alcanzaría a ejecuciones judiciales, extrajudiciales, administrativas y fiscales de determinadas deudas, además de medidas cautelares como embargos e inhibiciones.
El texto está dirigido a personas físicas cuyos ingresos no superen los 10 Salarios Mínimos, Vitales y Móviles y a monotributistas hasta la categoría G. La idea es generar un paréntesis que permita reordenar las obligaciones y evitar que el sobreendeudamiento derive en la pérdida de bienes.
Las razones que expuso Bordet
Para el diputado, el endeudamiento de los hogares es consecuencia de una realidad económica que no se puede ignorar: ingresos que pierden poder adquisitivo, crédito cada vez más caro y familias que deben recurrir a préstamos y tarjetas para afrontar gastos cotidianos.
“Las familias no pueden seguir esperando mientras sus ingresos pierden capacidad y las deudas se acumulan. El Congreso tiene que discutir herramientas que permitan llevar alivio y evitar que una situación económica difícil termine en un embargo, la pérdida de bienes o la ruptura del patrimonio familiar”, sostuvo.
El exgobernador aclaró que la propuesta no desconoce los derechos de los acreedores. “No estamos planteando desconocer los derechos de los acreedores. Estamos planteando una herramienta excepcional para que las familias puedan ordenar sus deudas y evitar que una dificultad económica se transforme en una situación irreversible”, explicó.
Y agregó: “La política tiene que estar donde están los problemas de la gente. Si millones de familias están endeudadas para llegar a fin de mes, el Congreso tiene la responsabilidad de discutir soluciones y no buscar excusas para postergar el debate”.
Bordet también advirtió sobre las consecuencias de la judicialización masiva: “La judicialización masiva de las deudas tampoco es una salida. Puede profundizar la exclusión económica, poner en riesgo el patrimonio de las familias y afectar todavía más el consumo y la actividad productiva. Por eso necesitamos discutir respuestas ahora”.
La discusión recién comienza en las comisiones, donde distintas fuerzas presentaron sus propias propuestas para atender la situación de los hogares endeudados. El proyecto de Bordet es uno de los que se debaten, pero aún no tiene dictamen.