El Congreso espera en vano: el informe de Adorni que aún no llega y la estrategia oficialista para evitarlo
El jefe de Gabinete incumple un mandato constitucional mientras la oposición acumula pedidos de interpelación en su contra. ¿Qué está haciendo el oficialismo para sortear esta crisis y por qué frenaron la actividad en el Congreso?
La oposición parlamentaria aguardaba para este mes la primera rendición de cuentas del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ante el Congreso. Sin embargo, los plazos se agotaron y el funcionario no se presentó, en medio de un clima de fuerte cuestionamiento por diversos frentes. Desde el oficialismo confirmaron que el escrito será expuesto recién en abril, en la Cámara de Diputados.
La situación de Adorni llevó a La Libertad Avanza a reducir la intensidad de la actividad parlamentaria. El coordinador ministerial enfrenta críticas por el viaje de su esposa a Estados Unidos en el avión presidencial, su fin de semana en Punta del Este en una aeronave privada y, especialmente, por el caso de la criptomoneda $LIBRA.
Precisamente por este último tema, un grupo de diputados de la oposición, entre ellos Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica), Sabrina Selva y Juan Marino (UxP), presentaron pedidos de interpelación contra Adorni y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
¿En qué consiste el informe obligatorio que Adorni no dio?
La presentación del Jefe de Gabinete está estipulada en el artículo 101 de la Constitución Nacional. Se trata de una obligación de rendición de cuentas donde el funcionario debe concurrir al Congreso al menos una vez por mes, alternando entre ambas cámaras, para informar sobre la gestión de gobierno.
El proceso implica un informe escrito con respuestas a las preguntas de los legisladores, seguido de un informe oral en el recinto para ampliar detalles o recibir nuevos interrogantes. Dolores Martínez, prosecretaria parlamentaria del Senado, explicó a TN que el primer paso es una nota donde el jefe de Gabinete se pone a disposición para coordinar una fecha.
Martínez detalló: “A partir de allí se abre un período de recepción de preguntas de los legisladores, este las contesta y regresa al Congreso para dar el informe”. El problema es que Manuel Adorni nunca se puso a disposición del Senado para coordinar, por lo que el informe directamente no fue cancelado, sino obviado desde la Casa Rosada.
Una actividad parlamentaria a media máquina
Mientras tanto, ambas cámaras del Congreso avanzan lentamente. Los jefes libertarios, Martín Menem en Diputados y Patricia Bullrich en el Senado, son conscientes de que abrir debates en este contexto les generaría un alto costo político, dada la incertidumbre sobre el futuro del ministro coordinador.
En la Cámara baja, además del armado de comisiones, se discuten cambios a la Ley de Glaciares. Para este miércoles y jueves están previstas extensas audiencias públicas con cerca de 400 participantes, seleccionados de los más de 102 mil inscriptos oficialmente.
Por su lado, el Senado, tras una sesión donde se planteó una cuestión de privilegio contra Adorni, limitará su actividad a la conformación de comisiones y una reunión de la Comisión de Acuerdos. Allí se tratarán asensos en las Fuerzas Armadas, el pliego del juez Carlos Mahiques (padre del ministro de Justicia) y el acuerdo para designar a la exsenadora Lucila Crexell como embajadora en Canadá.
La estrategia de La Libertad Avanza es clara: evitar sorpresas y restringir la actividad a lo indispensable. La jugada busca ganar tiempo mientras se define la situación de Adorni y se espera el envío al Congreso de las reformas que el presidente Javier Milei prometió en la Asamblea Legislativa del pasado 1 de marzo.