El conmovedor adiós de Rocío a su padre, el comisario Castro: la carta que estremece a San Juan
La hija del comisario Rubén Castro conmovió a todos con una carta desgarradora tras la tragedia en Valle Fértil. ¿Qué promesa le hizo a su padre?
La provincia entera llora la partida del comisario general Rubén Castro, jefe del Departamento de Bomberos de la Policía de San Juan, fallecido en el trágico accidente del helicóptero en Valle Fértil. En medio del multitudinario y sentido homenaje que le brindó la comunidad de Jáchal, su hija Rocío rompió el silencio con una carta abierta que conmueve hasta las lágrimas.
Con palabras que nacen del alma, la joven lo definió como "el mejor papá del mundo" y dejó al descubierto el vacío imposible de llenar: "Con vos se fue mi vida entera, gracias por absolutamente todo lo que hiciste por nosotros. Te elegiría como papá ahora y en 100 mil vidas más", escribió en sus redes sociales.
Más que un héroe, un padre presente
En su mensaje, Rocío rescató el orgullo por la trayectoria y la vocación de servicio que marcaron a su padre en su paso por la fuerza policial. También agradeció las muestras de cariño de los vecinos que acompañaron el cortejo fúnebre con respeto y emoción.
"Ojalá hayas visto cómo la gente salía de sus casas para verte pasar y despedirte con lágrimas en los ojos. Te fuiste como un héroe, haciendo lo que más te gustaba", expresó con la voz quebrada.
Entre los recuerdos más íntimos, la joven revivió los domingos de asado, los partidos de River y esas llamadas telefónicas que Rubén le hacía en cada cumpleaños cuando el deber lo mantenía lejos de casa. "No sabés cómo te voy a extrañar", lamentó.
Un mensaje para reflexionar
Hacia el final de la carta, Rocío dejó una reflexión que invita a valorar lo esencial: "Disfruten cada momento con su familia, sus amigos y las personas que les importan, porque de un día para otro se te puede derrumbar la vida sin pensarlo".
La despedida incluyó una promesa cargada de simbolismo: llevar siempre consigo el rosario de su padre y terminar de leer las páginas de la Biblia que él dejó pendientes. Un gesto que demuestra que el amor trasciende cualquier frontera.