El conmovedor homenaje de una madre: convirtió la pérdida de su hijo en una fiesta para 300 niños
Ana Atampiz convirtió la pérdida de su hijo en una tradición solidaria que reúne a cientos de niños. ¿Qué señal del destino la guió este año?
La historia de Ana Atampiz es un ejemplo de resiliencia: transformó el dolor por la muerte de su hijo Kevin en una celebración solidaria que ya lleva nueve años. Cada Día del Niño, organiza un chocolate para cientos de chicos, y ya se prepara para una nueva edición que promete ser muy especial.
Una fecha que no pasa desapercibida
Cuando Ana comenzó a organizar el evento de este año, notó que la fecha elegida se modificaba una y otra vez. Al revisar el calendario, se topó con el número 22. No era casualidad: Kevin falleció un día 22 y tenía 22 años. Para ella, esa señal fue clara.
“Más claro el mensaje no podía llegarme”, confesó a Diario La Provincia SJ. La coincidencia también la remitió a otra fecha ligada al colegio donde trabajó, y sintió que todo la conducía al mismo número.
El objetivo: que ningún niño se vaya sin regalo
La meta de esta edición es reunir a unos 300 chicos, y que cada uno pueda irse con su juguete. “Me gusta que todos los niños se vayan con sus juguetes”, explicó Ana, quien ya lanzó la campaña de donaciones para conseguir los elementos necesarios.
La incertidumbre la pone nerviosa, pero confía en la solidaridad de siempre. “Las donaciones suelen llegar a último momento”, reconoce.
Un equipo que crece con los años
El Grupo Solidario Kevin Castañón cuenta con una docena de colaboradores fijos, pero el día del evento se suman muchos voluntarios más. Entre todos arman la jornada: decoración, juegos, payasos, y el tradicional chocolate con facturas.
La seguridad es una prioridad para Ana, quien destaca el acompañamiento de la Policía. “Quiero que el niño venga, se divierta, la pase bien y se vaya feliz”, sostiene.
Solidaridad que trasciende el Día del Niño
El trabajo de Ana no termina con el chocolate. Durante todo el año, el grupo realiza entregas de sopa y calzado, y colabora en emergencias como incendios. Muchas de estas acciones no se publicitan, pero son parte de su forma de vida.
Después de cada evento, Ana queda agotada, pero algo la reconforta: “Te llena el alma”. Siente que Kevin la acompaña “de la mano” durante toda la celebración.
¿Cómo colaborar?
Para esta edición, se necesitan juguetes, golosinas, globos, azúcar, cacao, leche y facturas. Quienes quieran ayudar pueden comunicarse al 2644702406.