El conmovedor mensaje del Huevo Acuña en medio de la peor racha de River
River tocó fondo con su quinta derrota seguida y la bronca estalló en el Monumental. En medio de la tormenta, el Huevo Acuña publicó un mensaje que no convenció a nadie. ¿Qué pasó con el equipo de Coudet?
La noche del Monumental fue un golpe durísimo para River. Cayó 1 a 0 ante Rosario Central y encadenó su quinta caída al hilo, una marca negra que no se veía en el profesionalismo. Mientras las tribunas ardían en reclamos, Marcos Acuña rompió el silencio con un posteo que encendió el debate.
¿Qué dijo el zapalino?
El lateral oriundo de Zapala, que no jugó por lesión, publicó en su Instagram: "Con fe y positivos que de esto salimos, confío plenamente en este grupo, unidos hasta el final". Un mensaje que intentó calmar las aguas, pero que no cayó bien en una hinchada que pide respuestas en la cancha.
La bronca en las tribunas
Antes del pitazo inicial, varios jugadores ya habían sido silbados. El gol en contra de Nicolás Otamendi a los 28 minutos del primer tiempo fue el detonante. Al final, "jugadores..." y "que se vayan todos" retumbaron en las cuatro tribunas, con insultos directos a la comisión directiva de Stefano Di Carlo.
En el hall del estadio, un grupo de hinchas se congregó y empezó a corear el nombre de Ramón Ángel Díaz. El "Pelado", ídolo histórico y técnico de dos ciclos exitosos, es el principal candidato para reemplazar a Eduardo Coudet, cuya continuidad pende de un hilo.
El blindaje de la dirigencia
Antes del partido, el club emitió un comunicado inédito: ni el entrenador ni los jugadores hablarían con la prensa. Una decisión que fue leída como un intento de proteger al plantel, pero que generó más sospechas entre los simpatizantes.
La racha de cinco derrotas consecutivas es la peor en casi 100 años de historia profesional. Coudet, que prometió devolverle la identidad al equipo, no encuentra respuestas y su crédito se agota partido a partido.
El panorama es crítico. La relación con la gente se resquebrajó como no se veía en años. Cada partido será una prueba de fuego y el regreso de Ramón Díaz es un clamor popular difícil de ignorar. Mientras tanto, el Monumental, escenario de glorias, anoche fue el teatro de una derrota que duele más que cualquier otra: la del orgullo y la identidad.