El conmovedor mensaje del obispo Braida en los 50 años de los Mártires Riojanos
¿Qué dijo el obispo Braida en los 50 años de los Mártires Riojanos? Su mensaje sobre el legado que dejó a los fieles.
En una jornada cargada de emoción y recogimiento, el obispo de La Rioja, Dante Braida, pronunció un mensaje que resonó entre los miles de peregrinos reunidos en Punta de los Llanos. El prelado aseguró que el mejor homenaje a los Mártires Riojanos es llevar su legado a la vida diaria.
La conmemoración por el 50° aniversario del martirio de Monseñor Enrique Angelelli, Carlos de Dios Murias, Gabriel Longueville y Wenceslao Pedernera convocó a una multitud que colmó el histórico lugar. Braida definió la jornada como «un día de serena alegría» y destacó la masiva participación de fieles llegados desde distintos puntos de la provincia y del país.
Un legado que sigue vivo
«La alegría que vivimos nace de celebrar la vida de personas que lo entregaron todo por los demás y vivieron la fe hasta las últimas consecuencias. Ese testimonio nos alegra, pero también nos compromete», expresó el obispo durante los actos centrales.
Para Braida, la convocatoria masiva refleja la vigencia del mensaje de Angelelli y sus compañeros. «Es un regalo de Dios este clima sereno y cálido, pero también la presencia de tantas personas que se sienten atraídas por el testimonio de nuestros mártires», señaló.
Actividades para toda la comunidad
La jornada conmemorativa incluyó un variado programa que buscó acercar el legado de los beatos a personas de todas las edades. Entre las propuestas se destacaron el homenaje en el lugar del martirio sobre la Ruta Nacional 38, expresiones artísticas y culturales, testimonios, actividades para niños y visitas al Centro de Interpretación del Parque Temático Turístico Memoria y Martirio.
El obispo subrayó que la diversidad de actividades generó un espacio de encuentro, reflexión y fraternidad, permitiendo que el mensaje de los mártires llegara a nuevos públicos.
La memoria que transforma
Braida insistió en que la memoria solo adquiere pleno sentido cuando transforma la vida de las personas y las comunidades. «Conmemorar 50 años nos recuerda que la memoria va dando frutos a lo largo del camino. El mejor modo de honrar ese legado es hacerlo vida cada día, en nuestras acciones y en nuestro compromiso con los demás», concluyó.
El obispo recordó además que la Diócesis de La Rioja transita el Año Jubilar convocado por el cincuentenario del martirio, una invitación a renovar la fe y la esperanza inspirados en el testimonio de quienes entregaron su vida por el Evangelio y por su pueblo.