El consejo de Veladero para entrar a la minería en San Juan: no hace falta ser ingeniero

Una psicóloga que hoy trabaja en Recursos Humanos de una mina en San Juan reveló cómo llegó a un sector que muchos creen reservado para ingenieros. En la 11° Jornada JAE, los referentes de Veladero contaron los tres caminos reales para entrar y el error que hace perder oportunidades.

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El consejo de Veladero para entrar a la minería en San Juan: no hace falta ser ingeniero
El consejo de Veladero para entrar a la minería en San Juan: no hace falta ser ingeniero

Trabajar en minería no es un privilegio reservado a ingenieros o geólogos. Detrás de cada operación hay una red enorme de técnicos, profesionales, trabajadores de oficios y empresas que sostienen el día a día. Ese fue el mensaje central que dejó el panel de Veladero en el workshop de la 11° Jornada JAE, el evento que organiza la asociación civil Jóvenes Administradores de Empresas con el respaldo de DIARIO DE CUYO.

Tres referentes de la compañía subieron al escenario para explicar cómo acercarse a una industria que genera cada vez más expectativas en San Juan. Florencia Giordano, superintendenta de Atracción de Talento; Patricia Higueras, gerente de Supply Chain Solutions, y Mario Martín, superintendente de Desarrollo de Proveedores, contaron sus propias trayectorias y dejaron recomendaciones concretas para quienes buscan empleo o quieren meter a su empresa en el rubro.

Los tres coincidieron en algo: hay tres caminos posibles para entrar al sector. Trabajar en relación de dependencia para una compañía minera, convertirse en proveedor directo o arrancar como proveedor de una empresa contratista. Cada puerta tiene sus requisitos, pero todas piden lo mismo: preparación, conocimiento del negocio y expectativas realistas.

El primer prejuicio a derribar

Giordano está al frente del área que funciona como puerta de entrada para quienes quieren ser empleados directos de Veladero. Su mensaje fue claro: la industria necesita perfiles muy variados y el principal obstáculo suele ser creer que solo hay lugar para determinadas profesiones.

“Yo soy psicóloga. Si hace 20 años me hubiesen dicho que iba a estar trabajando en Recursos Humanos en una mina en San Juan, no lo hubiera creído y, sin embargo, acá estoy”, contó.

La superintendenta explicó que la compañía busca tanto profesionales con experiencia como jóvenes que quieran dar sus primeros pasos. Para quienes nunca trabajaron en minería, el consejo es empezar por identificar en qué área pueden aportar, formarse y demostrar compromiso.

En las etapas iniciales de selección, según detalló, no siempre pesa más el conocimiento técnico que la motivación, las ganas de aprender y la actitud. Las habilidades blandas también juegan fuerte: comunicarse, trabajar en equipo, ser empático y construir una buena reputación profesional.

“Cada uno puede aportar mucho”, remarcó. Recordó que incluso en procesos de selección para operadoras de camiones se encontró con mujeres de comunidades locales que dudaban de sus propias posibilidades de ingresar a la actividad. Por eso planteó la necesidad de derribar prejuicios ligados a la edad, el género o la maternidad. Según explicó, la compañía trabaja para ampliar las oportunidades y promover una mayor participación de mujeres en una industria históricamente masculinizada.

Pasantías: la puerta de entrada para los que todavía estudian

Para quienes aún están en la facultad, las referentes destacaron los programas de pasantías y de jóvenes profesionales.

Higueras explicó que las pasantías permiten que estudiantes universitarios se sumen a los equipos, conozcan cómo funciona una operación minera y lleguen al título con experiencia práctica encima. En su área pasaron jóvenes de carreras como Ingeniería Industrial, Ingeniería Química, Administración de Empresas y Economía, entre otras. La experiencia, aseguró, les sirvió para aprender sobre el trabajo cotidiano, la comunicación y la coordinación con otros sectores.

La gerente confirmó que varios de esos pasantes terminaron incorporándose a Veladero o a otras operaciones mineras. Algunos incluso avanzaron después hacia puestos de mayor responsabilidad dentro de los equipos.

El consejo para los jóvenes fue formarse, aprender idiomas —fundamentalmente inglés— y animarse a buscar oportunidades. Para los que ya tienen título, la recomendación fue no frenar la capacitación, ampliar la red de contactos y participar en encuentros profesionales.

Qué necesita una empresa antes de golpear la puerta de una mina

Martín puso el foco en otro punto: las empresas que quieren venderle a la minería tienen que conocer el mercado al que pretenden entrar antes de ofrecer sus productos o servicios.

El primer paso, explicó, es definir qué se quiere proveer, profesionalizar la gestión y dejar en claro los roles, los procesos y la organización interna. También hay que conocer los requisitos financieros, administrativos y operativos que puede exigir un contrato minero.

Uno de los errores más frecuentes es presentar propuestas demasiado generales o que no se ajustan a lo que se pidió. Martín advirtió que una oferta mal preparada puede hacer que una empresa pierda una oportunidad incluso cuando tiene un producto o servicio que podría resultar útil. Por eso recomendó estudiar la actividad, investigar las necesidades de cada operación y elaborar propuestas concretas. También alentó a los empresarios a explorar soluciones innovadoras, incluso con herramientas de inteligencia artificial y robótica.

Higueras sumó un dato clave: la minería necesita mucho más que insumos para la extracción. Como son operaciones ubicadas en zonas remotas, demandan servicios de transporte, logística, alimentación, alojamiento, mantenimiento, salud, seguridad y gestión ambiental, entre otros.

La clave está en comprender qué necesita cada operación y cómo puede responder una empresa a esas demandas. No todos los proyectos usan los mismos procesos productivos ni requieren los mismos materiales y servicios.

No siempre hay que venderle directo a la operadora

Otro de los puntos centrales del panel fue la posibilidad de entrar a la cadena de abastecimiento a través de empresas contratistas.

Martín explicó que muchos servicios y productos que se usan en una mina son contratados por terceros y no directamente por la compañía operadora. Por eso, concentrar todos los esfuerzos en venderle de manera directa a Veladero o a otro proyecto puede limitar las chances de una empresa que recién arranca.

En algunos casos, asociarse con proveedores más grandes puede funcionar como un primer paso para ganar experiencia, desarrollar capacidades y acceder de a poco a contratos de mayor alcance.

Formación, contactos y una mirada de largo plazo

Al cierre del panel, los tres referentes coincidieron en que acercarse a la minería exige constancia y una mirada de largo plazo.

Para quienes buscan empleo, Giordano recomendó invertir en formación, aprender idiomas, participar en actividades de networking y construir vínculos profesionales. También alentó a los jóvenes a generar contenidos que aporten valor y permitan compartir conocimientos sobre la industria.

Para los proveedores, Martín insistió en profesionalizar las empresas, estudiar los requerimientos de los contratos y definir con precisión qué pueden ofrecer.

En el marco de la 11° Jornada JAE, el panel de Veladero dejó una idea central para quienes miran a la minería como una alternativa laboral o empresarial: antes de tocar la puerta, hay que conocer la industria, identificar dónde se puede aportar valor y prepararse para responder a sus exigencias.

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