El consumo no levanta cabeza: las ventas en supermercados pampeanos siguen en caída libre
Las ventas en supermercados de La Pampa siguen sin recuperarse: cayeron 7,8% frente a 2023. ¿Cuánto perdieron los trabajadores en poder adquisitivo?
La economía pampeana sigue sintiendo el impacto del ajuste. Un informe del CEPA revela que las ventas en supermercados de La Pampa cayeron un 7,8% respecto de 2023, y el consumo masivo todavía no logra recuperar el terreno perdido. La pérdida del poder adquisitivo de los salarios aparece como la principal causa de este fenómeno que se extiende por más de dos años.
¿Qué dicen los números?
El Centro de Economía Política Argentina (CEPA), con datos oficiales del INDEC y del Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial, analizó el balance de los primeros cinco meses de 2026. El resultado es contundente: las ventas en los supermercados de la provincia retrocedieron un 1% en comparación con el mismo período de 2025, pero la caída se profundiza al 7,8% si se la mide contra 2023 y llega al 9,8% frente a 2022.
En valores constantes, el sector facturó $10.587 millones menos que durante los primeros cinco meses de 2023. La tendencia se mantiene: en mayo de este año, las ventas fueron apenas un 0,6% superiores a las de igual mes de 2025, pero continuaron un 1% por debajo del nivel de mayo de 2023.
Rubros en rojo y verde
El comportamiento de los distintos rubros refleja un cambio en los hábitos de compra de las familias. Entre los alimentos básicos, almacén cayó un 1,1% respecto del año pasado y permanece un 4,7% por debajo de 2023. Las carnes crecieron levemente frente a 2025, pero todavía muestran una retracción del 7,4% respecto de hace tres años.
En contraste, panadería y verdulería son las únicas categorías alimentarias que no solo mejoran respecto del año pasado sino que también superan los niveles de 2023. El informe interpreta este comportamiento como una búsqueda de alternativas más accesibles por parte de los consumidores.
Los mayores retrocesos se observan en bebidas, con una caída del 33,6% respecto de 2023, y en rotisería, que registra un descenso cercano al 26%. También disminuyen artículos de limpieza, perfumería e indumentaria. Los electrónicos muestran cierta recuperación frente al año pasado, aunque todavía no alcanzan los niveles previos al ajuste.
El factor salarial
Para CEPA, la evolución del consumo no puede analizarse de manera aislada de los ingresos de los trabajadores. El informe señala que los salarios registrados sufrieron una importante pérdida de poder adquisitivo entre fines de 2023 y buena parte de 2024. Si bien posteriormente hubo una recuperación parcial utilizando el índice de inflación oficial, al recalcular esa evolución con una canasta de consumo más actualizada —basada en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2017/18— los ingresos todavía se ubican un 9% por debajo de los niveles de noviembre de 2023.
Esa medición, sostiene el trabajo, guarda una relación mucho más estrecha con la evolución de las ventas en supermercados, que también permanecen alrededor de un 8% por debajo de los valores registrados antes del cambio de ciclo económico.
¿Cuánto perdieron los trabajadores?
El informe cuantifica esa pérdida. Según sus estimaciones, cada trabajador registrado del sector privado pampeano dejó de percibir, en términos de poder adquisitivo acumulado entre noviembre de 2023 y marzo de 2026, entre 1,64 y 5,16 millones de pesos, dependiendo del índice de inflación utilizado para la comparación. En conjunto, esa pérdida representa entre 62.617 y 197.055 millones de pesos menos para los hogares pampeanos.
En sus conclusiones, CEPA advierte que la recuperación del consumo sigue siendo insuficiente. Si bien algunos indicadores muestran una desaceleración en la caída e incluso leves mejoras interanuales, el nivel general de ventas permanece muy por debajo de los registros de 2022 y 2023.
Si se ajusta el Índice de Precios al Consumidor por la ENGHo 17/18 (lo que reclama el FMI), la caída real del poder adquisitivo entre noviembre de 2023 y marzo de 2026 asciende a 9,0%. Este valor se correlaciona con la caída de las ventas de supermercados que es de 8,2% en el mismo período.
Para el centro de estudios, la persistencia de salarios con menor capacidad de compra explica gran parte de ese comportamiento y ayuda a entender por qué, pese a una inflación más moderada que la observada durante 2024, el consumo masivo todavía no logra recuperar el dinamismo perdido.