El consumo se desploma y las familias catamarqueñas se hunden en deudas: la estrategia de los comercios para no cerrar
El consumo no levanta y las familias se endeudan cada vez más. ¿Qué medidas piden los comerciantes para frenar la caída?
La caída del poder adquisitivo y el endeudamiento masivo con tarjetas de crédito pusieron a los comercios catamarqueños contra las cuerdas. Mientras las ventas retroceden hasta 2,5% interanual, los negocios extienden horarios y piden ayuda al Gobierno para refinanciar deudas.
La entrevista que el periodista José Alsina Alcobert mantuvo con José Martínez, presidente de la Unión Comercial de Catamarca, en el programa “La Mañana en La Isla” (La Isla FM 107.9), dejó al descubierto un panorama crítico para el sector minorista. Los hábitos de consumo cambiaron drásticamente y los comercios se ven obligados a adaptarse para sobrevivir.
El peso de la inflación sobre los bolsillos
Martínez fue contundente: “El poder adquisitivo de la población no subió lo que subió la inflación. Mientras no aumente el poder adquisitivo y no bajen ambos factores, la cantidad de endeudamiento que tiene la población con las tarjetas y créditos hace muy difícil que aumente el consumo”.
Esta situación llevó a un crecimiento exponencial del uso de tarjetas de crédito para compras básicas, como alimentos y productos de limpieza. Algo que, según el dirigente, distorsiona el sistema financiero y compromete el ingreso futuro de las familias.
Comercios al límite: horarios extendidos y costos que no dan tregua
El titular de la Unión Comercial describió la actitud del sector: “Está fresca la mañana, pero el calor viene de adentro; hay calor para seguir luchándola”. Y explicó que “tenemos que ir cambiando los horarios de comercio. Cada negocio en particular tiene que ver cómo se agiorna más para darle más comodidad al cliente, que es el que trae el sustento del negocio”.
El rubro alimentario ya extendió su carga horaria, incluso los domingos, algo impensado décadas atrás. Pero la realidad no es igual para todos: mientras el pequeño comercio de barrio es atendido por sus dueños durante jornadas interminables, las medianas empresas enfrentan costos fijos elevados y problemas de seguridad interna y externa.
¿Qué dice la CAME sobre la caída de las ventas?
Según datos recientes de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas siguen en retroceso. En el sector local estiman una variación interanual negativa de entre 2% y 2,5%, con un ticket promedio que ronda los $45.000.
Ante este escenario, Martínez propuso refinanciar las deudas de tarjetas a través de organismos provinciales como CAPRESCA, con tasas accesibles y plazos extendidos. La idea es que no solo accedan los empleados públicos, sino también los trabajadores del sector privado comercial.
Programas como “Marcatón”, un salvavidas que podría ampliarse
El Gobierno provincial, junto al Banco de la Nación, puso en marcha la herramienta “Marcatón” (también conocida como “One Shot” o “Días de Ensueño”). Martínez destacó su importancia: “Si no fuese por estos programas, estaríamos muy mal. Nos permiten seguir subsistiendo bien, y confiamos en que al renovarse los convenios con el Banco Nación se pueda elevar el cupo de reintegro para los consumidores”.
La asimetría con las grandes plataformas digitales
Otro tema que surgió en la entrevista fue la desigualdad entre los comercios locales y gigantes como Mercado Libre o Mercado Pago. Mientras las PyMEs sufren tasas financieras asfixiantes y presión impositiva, las multinacionales recibieron millonarios subsidios: más de USD 46 millones del régimen de Economía del Conocimiento y deducciones de Ganancias por casi USD 29 millones.
Martínez cerró con un llamado a la unidad: “El país siempre sale adelante; el problema es cuánta gente queda fuera del sistema. No creo que ningún nivel político quiera perjudicar a la gente, pero hay que ponerse de acuerdo y tomar medidas compensatorias para que la actividad económica vuelva a incluir a todos”.