El contenido que compartió en su celular lo conectó con un tiroteo escolar: la advertencia de las autoridades
Las autoridades descubrieron un vínculo digital perturbador entre un estudiante y un caso de violencia escolar. ¿Cómo operan estas redes que promueven conductas extremas entre los más jóvenes?
Un allanamiento en la vivienda de un estudiante reveló una inquietante conexión digital con un caso de violencia extrema. Las autoridades alertan sobre una “subcultura” en línea que glorifica a agresores y presiona a jóvenes para imitar ataques, tras descubrir que el adolescente compartía grupos de mensajería con un joven involucrado en un tiroteo escolar en Santa Fe.
El ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, dio la voz de alarma durante una conferencia de prensa. Explicó que la intervención se produjo el viernes pasado, luego de una denuncia por amenazas en un grupo escolar.
Según el funcionario, el alumno había enviado audios donde hablaba de una “matanza” y compartido videos de extrema violencia. “Cuando se revisan los teléfonos, lo que vemos es que este joven había compartido un grupo de mensajería con el joven de Santa Fe”, señaló Alonso.
¿Qué es esta “subcultura digital”?
El ministro describió un fenómeno “descentralizado y transnacional” que circula en entornos digitales cerrados. “Hay un culto que se viene haciendo de esta cuestión, que empieza por redes sociales más abiertas y, a medida que se involucran los jóvenes, se traslada a grupos más cerrados”, detalló.
Esta dinámica afecta principalmente a adolescentes de entre 13 y 20 años. Alonso explicó que evoluciona en etapas: comienza con una “curiosidad criminológica”, pasa a la idolatría de los agresores, intensifica la difusión de imágenes violentas y puede culminar en presiones para pasar a la acción.
El caso detectado, según aclaró el ministro, “estaba muy lejos de pasar a la acción”. Sin embargo, destacó la importancia crucial de la intervención temprana. “Gracias al trabajo con la Justicia y la escuela, pudimos tomar contacto con esta situación”, indicó.
¿Cuántos casos similares hay?
Alonso mencionó que el Ministerio Público Fiscal de la Nación ya identificó al menos siete investigaciones en curso en Argentina vinculadas a esta problemática. La caracterización surge de estudios internacionales recientes.
El funcionario también hizo referencia a la serie “adolescencia”, que analiza la relación entre los jóvenes y el ámbito digital. “Muchas veces todos pensamos que nuestros hijos están en su habitación jugando, están tranquilos, y desconocemos lo que están haciendo en el ámbito digital”, reflexionó.
Un llamado a la responsabilidad
El ministro apeló directamente a la responsabilidad de los medios de comunicación. “Voy a apelar a su responsabilidad social como comunicadores para comprender la gravedad y la complejidad de este tema”, expresó, pidiendo evitar enfoques que puedan contribuir a la difusión de estas conductas.
El rol de las familias fue otro punto central en su advertencia. Alonso recomendó prestar atención a cambios de conducta y a prácticas como la elaboración de dibujos, planos o escritos vinculados a situaciones violentas.
“Es importante que las familias hablen con sus hijos y estén atentos a cómo habitan el espacio digital”, concluyó el ministro. Aseguró que las denuncias se investigan y que las autoridades trabajan de manera coordinada para prevenir este tipo de situaciones “sin alarmar, pero visibilizando la complejidad del fenómeno”.