El contrato de Úbeda vence en junio y Riquelme congela las charlas: ¿su futuro se define ante Católica?
El contrato de Claudio Úbeda con Boca vence a fines de junio. Juan Román Riquelme pausó las negociaciones hasta después del partido clave ante Universidad Católica por la Copa Libertadores, que definirá su continuidad.
El partido del jueves próximo ante Universidad Católica se plantea como un punto de inflexión para Boca. El equipo de Claudio Úbeda se jugará la clasificación a octavos de final en la Copa Libertadores y el DT pondrá en juego su futuro, que por el momento tiene un plazo muy cercano, según marca su contrato.
El vínculo de Úbeda con el club termina a fines de junio y, a días del receso, no hay señales de renovación ni charlas abiertas. En Boca reina el silencio sobre el tema y postergan cualquier negociación hasta después del partido. La prioridad es meterse entre los 16 mejores de América y evitar cualquier ruido que pueda alterar el clima interno en un contexto de máxima presión.
El choque ante Católica será el último partido oficial de Boca antes del receso y, desde lo contractual, también podría ser el último de Úbeda como DT. Juan Román Riquelme decidió pausar toda conversación sobre su continuidad y nadie quiere desviar el foco de atención antes de la definición en la Libertadores.

La situación recuerda lo que pasó a fines del año pasado, cuando Úbeda quedó en la cuerda floja tras la eliminación frente a Racing en los cuartos de final del Apertura. En ese momento, el hermetismo fue total hasta que el presidente lo ratificó contra todos los pronósticos.
Pero ahora hay una diferencia: el contrato del entrenador está a punto de vencer y no hay margen para especular. Boca debe tomar una decisión con el entrenador después del partido con los Cruzados, que el equipo debe ganar para seguir con vida en el máximo torneo sudamericano de clubes.
La falta de negociaciones alimenta la incertidumbre y expone una realidad: la continuidad del Sifón no está asegurada y parece inevitablemente ligada al futuro del Xeneize en la Libertadores.
Un partido que puede cambiarlo todo
El duelo ante Universidad Católica tendrá un peso enorme para lo que viene. Una clasificación a octavos podría fortalecer la postura de quienes ven una mejora futbolística en el equipo y abrir la puerta a una posible renovación.
En contraste, una eliminación sería la sentencia casi segura del ciclo y podría modificar por completo el escenario de cara a la segunda mitad del año.
Por ahora, Úbeda y Boca se enfocan en un solo objetivo: ganarle a la U. Católica para sostener la ilusión de levantar la Séptima.