El control que reveló lo que nadie esperaba en los oídos de los adolescentes de la comarca
La campaña de salud auditiva y visual en Plaza Huincul y Cutral Co dejó un saldo que sorprendió a los propios profesionales: de 29 audiometrías, apenas 7 dieron dentro de los parámetros esperados. El resto, un panorama que nadie anticipaba.
Durante dos jornadas consecutivas, Plaza Huincul y Cutral Co fueron escenario de una campaña de salud poco habitual: 29 evaluaciones audiológicas, 206 controles oftalmológicos y 202 anteojos entregados a adolescentes de entre 10 y 17 años sin obra social.
La actividad combinó el trabajo de las unidades móviles del Plan de Salud Visual con un operativo de salud auditiva que se desplegó el martes y el miércoles en la región de la comarca.
Lo que mostraron los números
Las 43 encuestas y 29 audiometrías realizadas arrojaron un panorama dispar: solo 7 de los evaluados se ubicaron dentro de los parámetros esperados. Los otros 22 presentaron algún grado de hipoacusia: 8 leves, 7 ligeras y 3 moderadas.
El dato encendió las alarmas de los profesionales de la Fundación Salud para Todos, que calificaron la experiencia como "muy grata" en términos de prevención y detección temprana, pero no ocultaron su sorpresa por la cantidad de casos detectados.
Oftalmología: 206 controles y 202 pares de anteojos
En paralelo, las unidades móviles del Plan de Salud Visual recorrieron distintos puntos de la zona. En Plaza Huincul se instalaron en el Centro de Adultos Mayores Atardecer Feliz, donde realizaron 75 controles y entregaron 72 anteojos. En Cutral Co, la posta fue el Gimnasio Municipal General Mosconi: allí se hicieron 131 controles y se entregaron 130 anteojos.
Desde la fundación destacaron que contar con un equipo portátil y un espacio adecuado permite acercar el tamizaje auditivo a la comunidad y detectar situaciones que, de otro modo, habrían pasado desapercibidas.
Antecedentes que explican los resultados
El informe de la fundación consignó que en varios de los casos aparecieron antecedentes de otitis media, perforaciones timpánicas, amigdalitis y adenoides aumentadas. También se identificaron pacientes que esperan resolución o seguimiento por otorrinolaringología.
Los especialistas remarcaron que una pérdida auditiva leve o ligera no siempre es evidente para la familia o la escuela, pero puede afectar la comprensión del habla en ambientes ruidosos, la atención y el rendimiento académico.
El hábito que preocupa
Entre los adolescentes relevados se detectó un uso frecuente de auriculares, volúmenes elevados y exposición a entornos ruidosos. Algunos incluso relataron zumbidos, sensación de oído tapado, molestias frente al ruido o dificultades para entender lo que les dicen.
La iniciativa, según los organizadores, apunta a instalar la prevención como rutina y a generar conciencia sobre el cuidado de la audición desde edades tempranas.