El contundente mensaje del arzobispo en el Tedeum que dejó a todos pensando
El arzobispo Gustavo Carrara presidió el Tedeum del 25 de Mayo con un fuerte llamado a la acción. ¿Qué dijo sobre el trabajo, la dignidad y el rol de los dirigentes?
En el marco del 216° aniversario de la Revolución de Mayo, el arzobispo Gustavo Carrara presidió este lunes el Tedeum en la Catedral, con la presencia de la vicegobernadora Verónica Magario, el ministro de Gobierno Carlos Bianco, y los intendentes de La Plata, Julio Alak, y de Berisso, Fabián Cagliardi, entre otras autoridades.
“Hoy nos negamos a ser meros espectadores. Elegimos poner el hombro en la construcción de la patria y ser ciudadanos protagonistas”, lanzó Carrara al inicio de su homilía, marcando un tono de llamado a la acción.
¿Qué dijo sobre el trabajo y la dignidad?
El arzobispo definió al trabajo como “un camino muy concreto” para construir el bien común y fortalecer el proyecto nacional iniciado en 1810. Sostuvo que “el trabajo es dignidad” y recordó que Jesús “dedicó la mayor parte de su vida terrena a la labor manual”, reivindicando así el valor humano y espiritual de toda tarea honesta.
En esa línea, retomó palabras del Papa Francisco, quien afirmaba que “el mundo del trabajo es una prioridad humana y, por lo tanto, una prioridad cristiana”.
El rol de la Iglesia y la escucha en las periferias
Carrara destacó que “los lugares de la Iglesia son los lugares de la vida” y remarcó la importancia de estar presentes en fábricas, plazas y ámbitos laborales, acompañando las realidades concretas de las personas. Al referirse a un proceso de escucha realizado por Cáritas Argentina en más de 1.300 comunidades del país, señaló que el problema del trabajo aparece como una de las principales preocupaciones en las periferias geográficas y existenciales.
“Resulta imperativo que los dirigentes políticos, sociales, empresariales y religiosos nos acerquemos a las periferias para comprender la realidad en profundidad”, afirmó. Y agregó: “Debemos contemplar y escuchar a esas miles de mujeres y hombres que hacen fila para viajar y trabajar honradamente”.
Inteligencia artificial y protección del empleo
Durante la homilía, también hizo referencia a la nueva encíclica del Papa León XIV, Magnifica humanitas, dedicada a la dignidad humana en la era de la inteligencia artificial. Explicó que el documento retoma el legado social del Papa León XIII y advierte sobre los riesgos de una economía que sacrifique el empleo en nombre de la rentabilidad.
“El objetivo de obtener mayores beneficios no puede justificar decisiones que sacrifiquen sistemáticamente el empleo”, citó Carrara.
Finalmente, el arzobispo llamó a promover “con creatividad y audacia” políticas que protejan el trabajo humano frente a las transformaciones tecnológicas y reclamó una visión del poder orientada al cuidado de los más frágiles. “Queremos poner todos el hombro en la construcción de nuestra patria. Para eso necesitamos que todos puedan trabajar y que todos tengan un trabajo respetuoso de su dignidad”, concluyó.
