El conurbano perdió 25.623 empleos fabriles: el mapa que explica por qué la industria no reacciona
25.623 puestos fabriles menos solo en el conurbano. El informe que revela dónde se concentró el golpe a la industria y las tres provincias que se salvaron.
La industria manufacturera argentina perdió 66.262 puestos asalariados formales entre el primer trimestre de 2024 y el mismo período de 2026, una caída del 5,2% que golpeó con especial dureza al Gran Buenos Aires. Así lo reveló un informe de la consultora Politikon Chaco elaborado sobre datos oficiales de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación.
El derrumbe fabril no se repartió de manera uniforme. Los partidos del conurbano concentraron la peor parte: 25.623 puestos registrados menos, un retroceso del 7,4% de su plantilla sectorial. Aunque el GBA reúne el 26,5% del empleo industrial del país, explicó de forma directa el 38,7% de todas las bajas nacionales.
Un ajuste que se concentró en Buenos Aires
Al desplome del conurbano se sumaron el interior bonaerense, con un recorte de 8.064 empleos (-4,1%), y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con 8.617 bajas (-4,8%). En conjunto, la región metropolitana y la provincia explicaron más del 60% del ajuste manufacturero de todo el país.
Las mermas más severas, en términos relativos, las sufrieron La Rioja (-15,0%), La Pampa (-12,8%), San Luis (-11,3%) y Misiones (-10,1%). En el corazón productivo, Santa Fe perdió 5.369 puestos (-3,9%) y Córdoba 5.018 (-4,4%).
Las tres provincias que escaparon a la caída
Contra la tónica general, solo tres provincias cerraron el período con saldo positivo en su nómina industrial. Santa Cruz creció 11,8% (+420 puestos), Neuquén subió 9,2% (+1.216) y Río Negro avanzó 7,8% (+1.205), traccionadas por alimentos y servicios industriales.
Entre las tres sumaron 2.841 puestos, una cifra insuficiente para compensar la baja general. La tendencia queda clara: el empleo fabril se contrajo en casi todo el territorio.
La industria cayó más que el resto de la economía
El informe concluye que el sector industrial sufrió un ajuste más severo que el resto de los rubros económicos. Mientras el empleo privado total se contrajo un 2,2%, la industria retrocedió un 5,2%, lo que deja una brecha de tres puntos porcentuales.
En varios distritos, las mermas fabriles superaron incluso a la caída del empleo provincial total, una señal de que la recesión golpeó con más fuerza a las fábricas que al promedio de la actividad.