El corte récord del Paso Libertadores que expuso la fragilidad exportadora de San Juan
El Paso Libertadores estuvo cerrado 34 días por nevadas récord. Pasas y cales, los más afectados. ¿Podrán recuperar los mercados perdidos?
El cierre más prolongado del Paso Libertadores en años dejó en evidencia la vulnerabilidad de los exportadores sanjuaninos, con pasas y cales como los productos más golpeados. La ruta acumuló hasta 2 metros de nieve y la normalización total podría demandar varios días más.
El paso fronterizo que conecta Mendoza con Chile estuvo interrumpido durante 34 días, un récord histórico que afectó tanto a las exportaciones que van hacia Chile como a las que deben salir desde San Juan hacia Brasil. Desde el martes se restableció la circulación, pero los productores locales advierten que todavía no hay un escenario de normalidad y no descartan que se repitan episodios similares.
¿Por qué se produjo un corte tan extenso?
La interrupción fue consecuencia de una serie de temporales de nieve vinculados al fenómeno de El Niño, que impactó en la zona cordillerana de Mendoza y San Juan. Los especialistas ya habían anticipado que el cambio climático genera eventos extremos, tanto sequías como nevadas intensas o precipitaciones fuera de lo común.
Esta situación vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de contar con pasos alternativos hacia Chile, que brinden seguridad a los exportadores durante todo el año. Una eventualidad como la ocurrida en el norte mendocino paralizó sectores clave de la economía local por más de un mes.
Pasas: el temor a perder el mercado brasileño
Durante el cierre, el Paso Los Libertadores fue noticia por la gran cantidad de camiones varados en la zona limítrofe. Pero detrás de esa imagen se escondía un problema más profundo para los sanjuaninos: la falta de contenedores.
Francisco Vizcaíno, productor de pasas y exportador, explicó que para realizar envíos hacia el Este necesitaban esperar la normalización de las importaciones a Argentina para disponer de contenedores. Así, la provincia tuvo complicaciones con sus dos principales destinos de exportación.
“Estábamos esperando que se normalice la situación para que vuelvan los equipos que deben ir a Valparaíso u otros puertos, que luego recogen los contenedores y estos se alistan para ir a otros destinos”, detalló el empresario. Los primeros dos días de circulación, que fueron de Argentina hacia Chile, no resolvieron todavía el problema para ellos.
Vizcaíno reconoció que en esta época esperan cortes, “pero suelen ser de algunos días o semanas, nunca así de extensos”. Este inconveniente coincide con los meses de mayor envío de pasas, que comienzan a fines de julio y agosto. Desde la Cámara de Exportadores de San Juan indicaron que la normalización suele demandar entre 10 y 15 días, pero por la magnitud del cierre no hay certezas sobre cuándo se regularizará el tránsito.
“Se planificó la vuelta a la circulación en la ventana, pero después se va a ir confirmando según cómo esté el tiempo y para que se normalice todo hace falta tiempo”, agregó.
Para los productores de pasas, que en 2025 tuvieron un año récord y esperaban que 2026 mantuviera buenos números, no hubo un aumento de costos asociado a la interrupción. El verdadero riesgo es perder clientes en el mercado externo, donde la demanda de pasas crece, especialmente hacia fin de año, por su lugar en las dietas saludables. Un freno en la llegada de productos sanjuaninos podría llevar a los compradores a buscar otros proveedores.
Cales: stock en Chile evitó el desabastecimiento
Raúl Cabanay, gerente de Caleras San Juan, señaló que el cierre del paso frenó una gran cantidad de camiones con cales sanjuaninas que iban hacia la producción minera trasandina. Calculó que quedaron retenidas cerca de 1.000 toneladas en el paso.
“Por suerte pudimos sostener las ventas gracias a que teníamos stock preparado en los depósitos que las caleras tenemos en Chile”, explicó. Esa planificación fue clave para mantener el suministro a sus compradores en el país vecino, principal consumidor minero de este insumo.
Además, las nevadas también redujeron la actividad de las minas chilenas, que tuvieron parones operativos y no consumieron cal al ritmo habitual, lo que alivió la presión.
Ahora la prioridad es reponer los depósitos en Chile, por lo que necesitan con urgencia que el tránsito se normalice. Cabanay reconoció que se esperan nuevos temporales en las próximas semanas, lo que genera incertidumbre.
El empresario insistió en la necesidad de contar con pasos alternativos hacia Chile. “Esto demuestra que es urgente que haya alternativas, que pueden ser La Chapetona o cualquier otro que nos permita no tener un solo punto de conexión”, afirmó.