El crédito exprés que hipotecó a Josefina: pidió $100.000 con un clic y no entendió las tasas
¿Sabés qué tasas esconden los créditos exprés? Josefina pidió $100.000 con un clic y no entendió los intereses. Conocé su historia y las cifras que alarman a los especialistas.
La joven tucumana de 22 años pensó que resolvería una urgencia en segundos, pero se topó con un sistema de créditos que muchos desconocen: aceptó un préstamo de $100.000 sin comprender los intereses reales que pagaría.
Josefina Villagra, oriunda de Leales, estudia Nutrición en San Miguel de Tucumán y trabaja en una estética. Lejos de su familia, administra alquiler, comida y estudios. Cuando se le rompió el celular, sus padres le giraron dinero, pero en el local decidió hacer un servicio más completo y comprar accesorios. El costo superó lo que tenía y ahí apareció la tentación: una billetera virtual le ofreció $100.000 con un simple aviso en su teléfono.
“Como era una urgencia y no quería molestar a mis papás, lo pedí”, confesó. La operación fue rapidísima: simuló cuotas y aceptó en minutos. Sabía que devolvería unos $30.000 extra, pero ignoraba por completo la tasa de interés y el costo financiero total.
Este caso no es aislado. Especialistas como el economista Pablo Pero, docente de la Universidad Nacional de Tucumán, advierten que las billeteras virtuales aprovechan los datos de los usuarios para ofrecer créditos de forma masiva, incluso a quienes no accederían a un banco tradicional.
¿Por qué es tan fácil endeudarse?
Las aplicaciones conocen los movimientos de sus clientes: compras, transferencias, pagos. Con esa información, determinan montos y los ofrecen directamente en la pantalla. Una persona puede abrir la app para pagar un servicio y encontrarse con decenas o cientos de miles de pesos disponibles.
Esa facilidad tiene un costo. Pero señala que las tasas suelen ser más altas que las bancarias, porque el riesgo de impago es mayor. Aun así, quien enfrenta una emergencia prefiere resolver el problema al instante, sin detenerse a analizar intereses ni consecuencias.
Tres historias, un mismo fenómeno
Josefina no fue la única. Francisco Ramírez, empleado de un call center, pidió $40.000 para llegar a fin de mes. No pudo pagar a tiempo y los intereses lo arrastraron a otra billetera virtual. Zaira Córdoba, de 24 años, financió ocio y terminó con cinco créditos en distintas plataformas, refinanciando deudas que se extendían sin control.
Los tres muestran cómo el crédito digital se convirtió en una extensión de los ingresos: disponible 24 horas, sin trámites y con una distancia mínima entre la decisión y el dinero en la cuenta.
El peligro de la bola de nieve
Pero explica el mecanismo con un ejemplo: si el sueldo alcanza hasta el día 27 y se pide un préstamo para cubrir los últimos días, al mes siguiente la cuota consume parte del salario, reduciendo la fecha límite al 26. Así, mes a mes, la deuda crece y el margen se achica.
“Utilizar préstamos para gastos habituales es peligrosísimo”, advierte el economista. Y recomienda evitar tomar un crédito nuevo para pagar uno anterior: mejor refinanciar la deuda existente que sumar más intereses.
Números que preocupan
Los datos respaldan la alerta: casi cuatro de cada diez jóvenes de 18 a 34 años con créditos están en mora. Entre los de 18 a 24, la cifra supera el 40%, y ocho de cada diez deudas impagas corresponden a billeteras virtuales.
El contexto también influye: desde 2024, los préstamos de Anses con el Fondo de Garantía de Sustentabilidad dejaron de existir, empujando a muchos a las fintech. Mientras tanto, en el Congreso avanza un proyecto de Unión por la Patria para crear un programa de alivio financiero y desendeudamiento familiar, pero sigue sin tratamiento.
Para Pero, antes de aceptar cualquier crédito hay una pregunta clave: ¿para qué se necesita y realmente se podrá devolver? La historia de Josefina, que comenzó con un celular roto, deja una lección: hoy endeudarse toma menos de un minuto, pero salir de la deuda puede llevar años.