El crimen de Nicolás Saez: la excusa que usó el acusado para llevarlo a la meseta
¿Qué excusa usó el acusado para llevar a Nicolás Saez hasta la meseta de Centenario? La respuesta, en la acusación que terminó con prisión preventiva.
La Fiscalía confirmó que el cuerpo hallado calcinado en la meseta de Centenario es el de Nicolás Agustín Saez, de 21 años, y acusó a Cristian Campodónico por el homicidio. La acusación fue presentada por la fiscal Lorena Juárez y el asistente letrado Maximiliano Jávega durante la audiencia de formulación de cargos del domingo 13 de septiembre.
Una cita doble como trampa
De acuerdo con la teoría fiscal, el hecho ocurrió el sábado 5 de septiembre en un sector aislado del Parque Industrial de Centenario, cerca de la calle Pucará al 730 y del lugar conocido como “Chile loco”. Campodónico habría citado a la víctima con la excusa de una cita doble con dos mujeres y, por la confianza derivada de la amistad entre ambos, consiguió que acudiera al punto acordado.
Desde allí, los dos se trasladaron hasta un cañadón ubicado debajo de una loma, en una zona sin cámaras, con poca iluminación y escaso tránsito, salvo el paso de camionetas petroleras.
El ataque y la huida
La acusación sostiene que Nicolás Agustín Saez recibió al menos 12 golpes con una piedra de gran tamaño en la cabeza y sufrió un traumatismo craneoencefálico que provocó su muerte. Juárez explicó durante la audiencia: “Valiéndose de la relación de amistad que mantenían para poder actuar sobre seguro y cumplir su fin de darle muerte mediante la utilización de una piedra le provocó múltiples lesiones en la zona de la cabeza las que causaron el deceso de la víctima”.
Según la Fiscalía, Campodónico permaneció en el sitio hasta constatar que la víctima había dejado de respirar y se retiró cerca de las 18:20.
El regreso para ocultar el cuerpo
Entre el 6 y el 11 de septiembre, Campodónico habría regresado al lugar para ocultar el cuerpo. La investigación estableció que lo prendió fuego y colocó dos neumáticos encima del cadáver.
Las tareas de la Brigada de Investigaciones de la Policía del Neuquén también incorporaron información sobre un conflicto previo: vecinos señalaron que la víctima había tenido problemas con un grupo de jóvenes presuntamente dedicado a la venta de drogas. Uno de los episodios mencionados ocurrió en agosto, después de que Nicolás le arrojara un vaso de cerveza en la cabeza a uno de los integrantes del grupo.
La hipótesis sobre ese conflicto tomó fuerza a partir de testimonios de vecinos y de mensajes de amenaza que se expusieron durante la audiencia. Uno de los vecinos afirmó: “La última vez que lo vi fue antes de irme a laburar. Me contó que había tenido un problema con unos pibes, porque le había roto un vaso en la cabeza a un pibe. Yo lo vi por última vez el 16 de agosto. Él andaba donde los mendocinos, unos que venden falopa. Él tuvo un problema con ellos en agosto, se que desde el problema no fue más para allá”.
La versión que la Fiscalía descartó
En ese contexto, la Fiscalía también descartó la versión inicial de Campodónico, quien había dicho que dos hombres armados lo obligaron a atacar a su amigo. Las cámaras no registraron la camioneta ni a esas personas y ubicaron al imputado solo en el lugar.
Otro elemento incorporado al expediente fue el relato de un trabajador de una empresa petrolera situada a pocos metros del sitio donde apareció el cuerpo. El hombre declaró que el sábado 5 por la tarde vio a un joven de unos 20 años, con gorra y campera azul marino, que caminaba con una bolsa desde la zona donde luego fue hallado el cadáver. Más tarde observó una camioneta Nissan blanca y a una persona que descendió, miró el sector y se retiró.
El juez de garantías Raúl Aufranc dio por formulados los cargos, pero rechazó la alevosía y fijó la acusación como homicidio simple; además, estableció dos meses de prisión preventiva para Campodónico, frente a los seis meses solicitados por la Fiscalía.