El crimen de Nicolás Sáez: la familia no se rinde y espera una audiencia clave
El padre de Nicolás Sáez contó cómo sigue la pelea judicial tras el crimen que conmocionó a Centenario. La familia espera una audiencia que puede ser decisiva para el detenido.
Familiares y amigos de Nicolás Sáez, el joven de 21 años asesinado a golpes y luego calcinado en la meseta de Centenario, volvieron a movilizarse en Neuquén capital y anticiparon que repetirán la protesta cada mes hasta que comience el juicio. El objetivo es que el caso no pierda visibilidad y conseguir un cambio de carátula que refleje la violencia extrema del hecho.
La última concentración fue el viernes 16 de octubre frente a la fiscalía neuquina, con banderas, tambores y remeras. "Fuimos a hacer ruido y pedir justicia por Nico. Está todo muy tranquilo y queremos tener novedades de cómo viene avanzando la causa", contó el padre de la víctima.
El hombre explicó que la idea es sostener las marchas todos los meses hasta el inicio del juicio. Además, siguen reclamando que se modifique la calificación legal del crimen.
La pelea por la carátula
Durante la formulación de cargos, el juez de Garantías Raúl Aufranc le atribuyó al detenido el delito de homicidio simple, aunque la fiscalía había solicitado homicidio con alevosía. "Fue un crimen muy violento", remarcó el padre, y agregó que mantiene contacto con los investigadores: "No tenemos más información ni actualización del caso, eso también es lo que estamos esperando".
La familia confía en que el pedido de cambio de carátula podría prosperar. Mientras tanto, aguardan la fecha de una audiencia que debería realizarse para extender la prisión preventiva del imputado, Cristian Campodónico, a quien solo le impusieron dos meses de detención.
El recuerdo de Nicolás
Amigos y familiares organizaron rifas y juntaron fondos para pintar tres murales en homenaje a Nicolás. Están distribuidos en distintos puntos de Neuquén y Centenario, con la intención de mantener viva su memoria.
Cómo fue el crimen
Según la investigación, el 5 de septiembre de 2026 Campodónico contactó a Nicolás y lo invitó a una cita doble con unas chicas en una plaza de Centenario. Aprovechando la relación de amistad, lo citó en un sector cercano a la calle Pucará al 730, una zona aislada y de difícil acceso del parque industrial.
El imputado llevó a la víctima a un sector de bardas del Parque Industrial de Centenario, cerca del lugar conocido como "Chile loco", una especie de desarmadero de autos sin cámaras, con tránsito casi exclusivo de camionetas petroleras y escasa iluminación.
Allí lo atacó con una piedra de gran tamaño y lo golpeó al menos 12 veces. Nicolás sufrió un traumatismo craneoencefálico que le causó la muerte. El acusado permaneció en el lugar hasta constatar que la víctima había dejado de respirar y se retiró cerca de las 18:20 del sábado 5 de septiembre.
Entre el 6 y el 11 de septiembre, el imputado regresó al lugar para ocultar el cuerpo: lo prendió fuego y luego colocó dos neumáticos encima para esconder el cadáver.
La imputación y la medida cautelar
En la audiencia de formulación de cargos, la fiscal Lorena Juárez y el asistente letrado Maximiliano Jávega le atribuyeron a Campodónico el delito de homicidio agravado por alevosía, en carácter de autor, y solicitaron seis meses de prisión preventiva.
El juez Aufranc dio por formulados los cargos, pero no tuvo en cuenta la alevosía, por lo que la acusación quedó como homicidio simple. En cuanto a la coerción, dispuso la prisión preventiva por dos meses, un plazo menor al pedido por la Fiscalía.