El crimen del peón rural que conmocionó a Las Heras: llega el día de la sentencia para "Chipi" Hernández
El peón rural "Toño" Tula desapareció en mayo de 2023. Tras una búsqueda desesperada, su cuerpo apareció en un zanjón a cuatro kilómetros de la estancia donde trabajaba el acusado. Hoy, la Justicia define la condena para "Chipi" Hernández, pero un detalle sobre su hijo podría cambiar todo.
Este jueves al mediodía se conocerá la sentencia para Cipriano "Chipi" Hernández, el peón rural acusado del homicidio de Nicolás Antonio "Toño" Tula, ocurrido en mayo de 2023 en Las Heras. El caso, caratulado como homicidio agravado por alevosía y ensañamiento, es considerado uno de los más aberrantes de los últimos años en la localidad.
El tribunal de la Cámara Criminal de Caleta Olivia, integrado por los jueces Juan Pablo Olivera, Mario Albarrán y Griselda Bard, dará a conocer su resolución a las 12. El juicio comenzó el 27 de agosto y, tras los alegatos, la fiscalía pidió prisión perpetua para Hernández, mientras que su defensa solicitó la absolución o, en su defecto, una pena mínima.
La participación del hijo en el crimen
Durante los alegatos, la defensa mencionó la posible participación de F. CH, hijo de Hernández, que en ese momento tenía 16 años. Sin embargo, el fiscal Ariel Candia aclaró a La Opinión Austral que el joven "fue declarado inimputable, ya no hay posibilidad de investigarlo", por lo que toda la responsabilidad recae en el padre.
La búsqueda de Tula
Luis Saraza, jefe de los Bomberos Voluntarios de Las Heras, participó en la búsqueda de Tula tras la denuncia por su desaparición, presentada el 6 de mayo de 2023 por el dueño de la estancia Magallanes. En una entrevista con FM 92.1, Saraza recordó que unas 30 a 40 personas de distintas fuerzas de seguridad y defensa civil fueron convocadas para rastrear la zona.
El equipo partió hacia la estancia Los Álamos, donde trabajaba Hernández, luego de que el juzgado emitiera una orden de allanamiento. "Fuimos recibidos por este hombre apellido Hernández, que estaba en compañía de un menor", contó Saraza, y agregó que el acusado se mostró colaborativo durante el primer procedimiento, aunque no se encontraron rastros en el lugar.
Las sospechas sobre Hernández
Al segundo día, Hernández intentó desviar la investigación al mencionar que había visto a un hombre a caballo por la zona. Pero el rastro encontrado detrás de la estancia donde él vivía terminó por incriminarlo. "Encontramos un rastro que salía de la parte trasera de la estancia... nos fuimos encontrando prendas y calzado", relató Saraza. La sospecha recayó sobre Hernández porque era el único que estaba allí.
Siguiendo el rastro, el equipo halló el cuerpo de Tula a cuatro kilómetros, en estado de descomposición. "Si hubiera llovido no sé si lo encontrábamos, es una zona muy arenosa", admitió el bombero. El cuerpo estaba semienterrado en un zanjón, semidesnudo por haber sido arrastrado.
Saraza describió el momento como "complicado y duro para todos", y calificó el crimen como "muy sanguinario y aberrante". El hallazgo llevó a la detención inmediata de Hernández, quien ahora espera la sentencia que definirá su futuro.