El crimen que "El Gallina" intentó tapar con el pelo teñido de rubio
Dora Sosa tenía 25 años y una beba con "El Gallina" Herrera. Él dijo que el disparo había sido un accidente, pero el forense midió la distancia del tiro y todo se derrumbó. La historia que todavía duele en San Juan.
Javier Zacarías Herrera Vargas, conocido como "El Gallina", asesinó de un balazo a Dora Nélida Sosa, su amante y madre de una de sus hijas, el 13 de marzo de 2004 en una vivienda de la Villa General San Martín, en Concepción. El caso, que conmocionó a San Juan, es el eje del capítulo LXIV del pódcast "Historias del Crimen" de Tiempo de San Juan en Spotify.
La relación entre Herrera y Dora Sosa se extendía desde hacía un año y medio, siempre en secreto. Él tenía otra pareja y otros hijos, pero visitaba casi a diario a la joven de 25 años, con quien había tenido una beba. Los celos, las discusiones y los maltratos eran moneda corriente en ese vínculo.
El disparo que rompió la tarde
La tarde del sábado 13 de marzo de 2004, la madre de Herrera le comentó que Dora descuidaba a la pequeña. Entonces él llamó a la joven y ambos entraron a una habitación. Minutos después, se oyó un disparo.
Herrera salió con Dora en brazos. Ella sangraba por una herida en el cuello. Antes de ser llevada al Hospital Rawson, alcanzó a decirle: "Por qué me mataste, papi". Murió poco después a causa de un shock hipovolémico.
Lejos de quedarse, el "Gallina" volvió a la vivienda, escondió la pistola calibre 22, se cambió de ropa y huyó. Dos días más tarde se presentó en Tribunales con el pelo teñido de rubio y acompañado por un abogado. "Soy inocente", dijo antes de entregarse ante el juez.
La versión del acusado y la prueba que lo desmintió
En su declaración, Herrera sostuvo que el disparo había sido accidental. Contó que estaban sentados en la cama, tomando mate y conversando, cuando Dora le tironeó del brazo mientras él manipulaba el arma y esta cayó sobre ella.
Sin embargo, el informe forense determinó que el proyectil había sido disparado desde unos 70 centímetros y casi de frente. Eso descartó tanto el suicidio como el accidente.
Durante el juicio, que se extendió entre abril y mayo de 2005, la fiscal Leticia Ferrón de Rago afirmó que Herrera había amenazado a la joven y le había disparado con intención de matarla. También pesaron los testimonios sobre los maltratos y el relato de la vecina Garramuño, quien volvió a recordar las últimas palabras de Dora.
La condena
El 6 de mayo de 2005, los jueces Ricardo Conte Grand, Héctor Fili y Eugenio Roberto Barbera condenaron a Herrera a 15 años de prisión por homicidio simple. Con la legislación actual, la pena podría haber sido mayor si se hubiera aplicado el agravante de femicidio.
Esta producción es una incursión de Tiempo de San Juan en Spotify. Cada semana se emite un nuevo capítulo. El contenido está a cargo de Walter Vilca, Agostina Montaño y Adrián Caravajal.