El crucero de Paraná que se alquila para pasar una noche entera en medio del río

Un grupo ya reservó el crucero para dormir 26 horas en el río, pero hay otra salida que Bucema recuerda con especial cariño: la luna llena que se quedó plateada. ¿Qué pasó esa noche?

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El crucero de Paraná que se alquila para pasar una noche entera en medio del río
El crucero de Paraná que se alquila para pasar una noche entera en medio del río

Un emprendimiento familiar convirtió una embarcación de 16,50 metros en un espacio para cumpleaños, catas, asados y hasta estadías de 26 horas sobre el Paraná. Darío Bucema presentó en La Tarde del Once la propuesta de “A Bordo en el Paraná”, que ya navega frente a la costanera con capacidad para 12 pasajeros.

El crucero se llama Au Revoir y tiene terraza panorámica, solárium en la proa y una mesa grande para eventos. La capacidad máxima está autorizada por Prefectura Naval Argentina: 12 personas.

“Tenemos grandes espacios, una terraza para ver el río y todo el paisaje desde la altura, un solárium en proa y una mesa grande donde se hacen eventos. Desde catas de vinos hasta cumpleaños, celebraciones y paseos”, contó Bucema.

De los paseos caseros de Beto al lanzamiento comercial

La historia no arrancó como negocio. El vínculo de Bucema con el río viene de la infancia y de su padre, que durante más de 15 años organizó salidas con el mismo barco, de manera artesanal.

“Yo nací casi en el río por mi padre. Toda la vida tuvo embarcaciones y, desde hace más de 15 años, él ya hacía esto con el mismo barco, pero de una manera mucho más casera y artesanal”, recordó.

El hombre era conocido como Beto y armaba pescados fritos a bordo para amigos y visitantes. “Él subía y te hacía pescado frito arriba del barco. Cuando venía alguien de afuera, lo llamaban a Beto, enseguida armaba algo y salían todos enloquecidos”, relató.

Después del fallecimiento de su padre, Bucema quedó al frente de la embarcación y decidió reconvertirla. “Le dimos una vuelta, creamos espacios nuevos y lo lanzamos un poco más comercialmente. Tuvimos un muy buen apoyo de la Municipalidad de Paraná y de Empatur, que nos brindaron herramientas y difusión para que esto comenzara a caminar”, explicó.

Un barco que se adapta a cada cliente

La propuesta no tiene paquetes cerrados. Cada salida se diseña según lo que pida el pasajero: cumpleaños, despedidas de año, reuniones, despedidas de solteras, sesiones fotográficas de 15 o encuentros familiares.

“Es totalmente versátil a la propuesta que plantee el cliente, pasajero o visitante. Se han armado muchos cumpleaños, despedidas de año, reuniones y paseos con gente de afuera”, señaló Bucema.

También hay lugar para la música: el responsable adelantó que prepara un espectáculo de música electrónica para embarcaciones, con un DJ instalado en el solárium.

La gastronomía es otro eje. Los pasajeros pueden llevar su comida, cocinar a bordo o contratar un chef. Para eso hay un acuerdo con el catering de Gregoria.

“Una familia quería pasar la tarde en el río con deportes acuáticos, había chicos y se hizo un asado a bordo. Pueden cocinar ellos, podemos cocinar nosotros o contratar a alguien”, explicó.

El caso más llamativo es el de un grupo que reservó el crucero para dormir en el río. “Van a salir a las 10 de la mañana y volver al otro día al mediodía. Son unas 26 horas”, precisó.

Qué se ve desde el río y cuánto conviene contratar

Los recorridos suelen partir del muelle de la costanera de Paraná. Desde ahí el barco baja hacia Bajada Grande y después remonta para recorrer la costa.

“Generalmente vamos hasta Casa Mesopotamia y empezamos a subir. Hacemos toda la costa de Paraná, llegamos aproximadamente hasta las torres y después comenzamos a volver gareteando, que es dejar que el barco vaya flotando”, describió.

El atardecer es uno de los momentos fuertes: la embarcación queda anclada frente a la ciudad y los pasajeros comen, escuchan música o bailan. Bucema recomienda contratar al menos tres horas para vivir la experiencia completa, aunque también hay salidas más cortas.

“Una pareja contrató un almuerzo de cumpleaños para ellos dos y vamos a salir dos horas. Depende de lo que se pida”, comentó.

Una noche de luna llena con música y tablas

Entre las actividades que ya se hicieron, Bucema recordó una junto a los Aqua Riders, con deportes acuáticos y música en vivo. Hubo tablas atadas a la embarcación, un chef que preparó pizzas, presentación de cerveza y el grupo santafesino Los Planetas.

“El tiempo no acompañaba, pero decidimos hacerlo igual. Increíblemente, desde las seis de la tarde hasta las nueve y media se despejó, salió la luna y lo pasamos realmente muy bien”, relató.

El regreso fue particular: el crucero remontó el río despacio, con los participantes todavía sujetos a la embarcación con sus tablas y el cantante tocando a pedido.

“Volvimos navegando río arriba muy despacio, con el cantante haciendo temas a pedido. Cantó desde Los Iracundos hasta Puerto Sánchez y Los Abuelos de la Nada. Fueron aproximadamente dos horas de remontada”, recordó.

Para Bucema, el paisaje nocturno es un atractivo en sí mismo. “Si vivís en Paraná y no participás de estas lunas llenas que tenemos, donde el río se queda plateado literalmente, te perdés algo increíble”, manifestó.

Deportes acuáticos, chicos y vuelos en trike

La embarcación también se usa para deportes acuáticos. Renato, hermano de Bucema y entrenador del equipo argentino de wakeboard, participa en esas propuestas. Cuando el barco está anclado hay un sector para entrar al agua, con escalera y elementos de seguridad.

“Tenemos todo preparado para chicos. Siempre están con salvavidas y también contamos con un gomón para cuatro personas”, indicó.

Para quienes no saben nadar, el uso del chaleco salvavidas es permanente y no hace falta acercarse a los bordes para disfrutar del paseo.

Bucema además es piloto civil y ofrece vuelos en trike, una aeronave biplaza similar a un ala delta motorizada, como experiencia adicional para ver Paraná desde el aire.

“Por las características del equipo podés volar bajo y te da otra sensación. No es como un avión, donde ves todo chiquito. Acá sos un pájaro, literalmente”, describió.

Cómo reservar

Las consultas se hacen por la cuenta de Instagram A Bordo en el Paraná. Ahí se plantea el tipo de experiencia, la duración y las condiciones. No hay paquetes rígidos y, si el clima no acompaña, se acuerda una nueva fecha.

Para cerrar, Bucema destacó lo que significa tener el río tan cerca. “La gente que viene de otros lugares se sube al barco, ve Paraná desde el río y es increíble. Tenemos una ciudad privilegiada por cómo está frente al río”, concluyó.

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