El crudo perfora los US$ 85 y el mercado se pregunta: ¿fin de la escalada o pausa engañosa?
El Brent cae a su nivel más bajo en dos semanas y el WTI perfora los 80 dólares. ¿Se acerca un acuerdo o es solo una tregua? Las claves de una jornada que mantiene en vilo al mercado.
El precio del petróleo encadenó su tercera caída consecutiva y rompió el piso de los 85 dólares por barril, un nivel que no se veía desde hace dos semanas. ¿Qué hay detrás de este desplome? Sanciones de Estados Unidos a Irán y un posible acuerdo que podría destrabar el comercio en el Golfo Pérsico.
En la jornada de este martes, el barril de Brent, de referencia para Europa, se derrumbó un 4,3% y tocó un mínimo intradía de US$ 84,71 en la plaza de Londres. Se trata del valor más bajo desde el 10 de agosto, muy lejos del pico de casi 95 dólares que había alcanzado a fines de la semana pasada.
El West Texas Intermediate (WTI), la referencia estadounidense, tampoco se salvó: cedió un 3,2% y se ubicó en US$ 79,70, perforando el umbral de los 80 dólares por primera vez desde el 13 de agosto.
¿Qué impulsó la caída?
La racha bajista coincide con la puesta en marcha de un paquete de sanciones financieras que anunció la Casa Blanca contra Irán, con el objetivo de asfixiar las finanzas de Teherán. A esto se sumaron versiones sobre negociaciones avanzadas entre el régimen iraní y el Sultanato de Omán para acordar un esquema de gestión en la zona de conflicto.
Los operadores financieros reaccionaron con ventas masivas, pero las autoridades iraníes salieron a enfriar el optimismo. El viceministro de Asuntos Exteriores de Irán, Kazem Qaribabadi, aclaró que el plan por fases negociado con Omán no implica la habilitación inmediata del paso marítimo por el estratégico estrecho de Ormuz.
"Este acuerdo no implica la apertura inmediata a partir de mañana. La reapertura está supeditada al cumplimiento de las condiciones definitivas impuestas por Irán; de lo contrario, la vía navegable permanecerá cerrada", advirtió el funcionario.
De esta manera, el mercado queda en vilo: mientras algunos especulan con una pronta normalización del comercio de hidrocarburos, Teherán condiciona cualquier avance. Por ahora, el crudo sigue bajo presión y los inversores atentos a cada señal diplomática.