El cuello de botella que frena la energía en Neuquén y el plan de US$ 500 millones que buscan destrabar
En Neuquén proyectan más de US$ 500 millones para ampliar la infraestructura eléctrica, pero hay un obstáculo que ya frenó varios proyectos: lo que se discutió en el encuentro energético y por qué la provincia apura la salida.
El sistema eléctrico argentino entra en una etapa donde ya no alcanza con sumar generación renovable: ahora la clave pasa por las redes de transporte, el almacenamiento y las condiciones financieras para sostener las inversiones. Ese fue el eje central que dejó Energyear Argentina 2026, el encuentro que se realizó el 16 y 17 de septiembre en el Faena Art Center de Buenos Aires.
Qué se discutió en las dos jornadas
Representantes del sector público, empresas, desarrolladores, generadores y entidades financieras se sentaron a analizar los principales obstáculos que enfrenta el mercado energético. Entre los temas que aparecieron con más fuerza estuvieron la capacidad limitada del transporte eléctrico, la necesidad de contratos que se puedan financiar y la previsibilidad regulatoria para los proyectos de largo plazo.
El diagnóstico es claro: sin redes que acompañen, la generación renovable que se incorpora queda condenada a quedar desconectada o subutilizada. Por eso la discusión ya no se limita a cuántos megavatios se instalan, sino a cómo se transportan y se almacenan.
Las cifras que marcaron la agenda
En ese marco, AlmaSADI adjudicó 700,5 MW en baterías, un número que da cuenta del avance del almacenamiento como pieza clave del sistema. Y Neuquén, una de las provincias con mayor peso en la generación, proyecta más de US$ 500 millones para fortalecer su infraestructura eléctrica.
La provincia busca así ampliar su capacidad de transporte y distribución, un paso que considera indispensable para sostener el crecimiento de la actividad energética y acompañar la demanda futura.
Los participantes coincidieron en que la previsibilidad regulatoria y el acceso a financiamiento son condiciones necesarias para que los proyectos de largo plazo se concreten. Sin esas bases, advirtieron, las inversiones quedan en el aire por más que la generación esté disponible.