El cuerpo del capo más buscado de México fue entregado a su familia tras un protocolo secreto
La Fiscalía mexicana confirmó la entrega del cuerpo de “El Mencho” a sus familiares tras cumplir un estricto protocolo. ¿Qué pruebas fueron clave para autorizarlo y qué consecuencias está enfrentando el país tras la caída del capo más buscado?
Las autoridades mexicanas completaron un procedimiento judicial que permitió a los familiares de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, retirar sus restos. La Fiscalía General de la República (FGR) confirmó que se realizaron pruebas genéticas para verificar los lazos familiares antes de autorizar la entrega, casi una semana después de que el líder del Cartel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) muriera en un operativo militar.
La información fue difundida este sábado por la FGR a través de un comunicado oficial publicado en la red social X. El proceso siguió un estricto protocolo forense y legal, culminando con la devolución del cuerpo a sus deudos.
La ola de violencia que dejó su caída
La muerte de “El Mencho” no fue un episodio aislado. Su caída desencadenó una serie de violentas represalias que se extendieron por al menos 20 estados de México. Los ataques coordinados resultaron en el asesinato de más de 70 personas en distintos puntos del territorio nacional.
Esta escalada de violencia generó una fuerte preocupación en el gobierno mexicano, especialmente por el impacto que podría tener en el turismo. La inquietud llega en un momento clave, mientras el país se prepara para ser sede de la Copa Mundial de la FIFA a finales de este año.
El fin de una era del narcotráfico
Nemesio Oseguera Cervantes no era un delincuente cualquiera. Como fundador y líder del Cartel de Jalisco Nueva Generación, transformó una pequeña facción en una de las organizaciones criminales más poderosas y temidas de México. Su figura era equiparable a la de otros grandes capos ya capturados.
Era uno de los hombres más buscados a nivel internacional. Estados Unidos había incrementado la recompensa por información que llevara a su captura, elevándola de 10 a 15 millones de dólares. Para los analistas de seguridad, “El Mencho” representaba el último gran capo al estilo tradicional, similar a Joaquín “El Chapo” Guzmán o Ismael “El Mayo” Zambada, quienes actualmente se encuentran presos en EE.UU.
Su muerte, ocurrida tras un enfrentamiento con efectivos del Ejército mexicano, marca simbólicamente el cierre de un capítulo en la larga guerra contra el narcotráfico en México. Este operativo se enmarca en un contexto de creciente presión desde Estados Unidos, durante la administración de Donald Trump, para combatir al crimen organizado que opera desde territorio mexicano.