El cuerpo sin vida de un criancero apareció en su casa: la escena que desconcertó a la policía
¿Qué encontró la policía al forzar la puerta de la casa de un criancero en Andacollo? Las manchas de sangre y una herida imposible de autoinfligirse dejaron helados a los investigadores.
Ramón Darío Hernández, de 54 años, fue hallado muerto dentro de su vivienda en el barrio Los Duraznos de Andacollo. La familia lo buscaba desde el domingo, cuando compartieron un almuerzo y luego perdieron contacto. La Policía tuvo que forzar la entrada y se topó con una escena que plantea más preguntas que respuestas.
La hermana del criancero fue quien dio la alerta. Al no recibir respuesta a los llamados ni a los golpes en la puerta, y al ver que la casa permanecía cerrada con llave y las ventanas intactas, decidió llamar a las autoridades. Los efectivos ingresaron por la fuerza y encontraron a Hernández sin vida, arrodillado sobre un sillón.
¿Qué pasó dentro de la vivienda?
El monoambiente presentaba múltiples manchas de sangre distribuidas en distintos sectores, incluso sobre la cama. Los investigadores creen que la víctima pudo haber estado recostada y luego se desplazó antes de morir. No se observaron signos de una pelea, pero las heridas cortantes en el cuerpo llamaron la atención.
El coordinador operativo de la Dirección Seguridad Alto Neuquén, Mariano Jara, detalló que el cuerpo tenía lesiones importantes: un corte profundo en la planta del pie derecho que comprometía el dedo gordo, heridas en la espalda y detrás de una oreja, además de hematomas en varias zonas. La gravedad del corte en el pie llevó a los investigadores a descartar una autolesión.
¿Quién era Ramón Darío Hernández?
La víctima era un criancero de perfil reservado y hábitos solitarios. Desarrollaba su actividad en Los Miches, donde compartía el cuidado de animales con su hermano. Su muerte repentina ha conmocionado a la pequeña comunidad de Andacollo, que espera los resultados de la autopsia para esclarecer lo ocurrido.