El cultivo que reemplaza al corral de engorde y multiplica la producción de carne en la Patagonia
¿Qué cultivo permite engordar ganado en pleno invierno sin usar corrales, triplica la carga por hectárea y encima mejora la calidad nutricional de la carne? Una investigación del INTA Valle Inferior encontró la respuesta y la explicó en detalle.
Frente a los inviernos que dejan sin pasto a la Patagonia Norte, un equipo del INTA Valle Inferior encontró una alternativa que promete cambiar las reglas del juego ganadero. Se trata de la remolacha forrajera, un cultivo que bajo riego permite sostener más de 30 animales por hectárea y producir carne de calidad similar a la de pastura, incluso en la época más difícil del año.
La propuesta, que se viene investigando en la Estación Experimental Valle Inferior, busca ser una opción superadora al encierre en corrales de engorde, la práctica tradicional cuando el pasto natural deja de crecer. La ingeniera agrónoma María Gabriela Garcilazo, investigadora del área de Producción Animal, dialogó con el programa Tocá Madera de Radio Noticias (105.5 MHz) y contó los detalles de este proyecto que nació tras un viaje técnico a Oceanía, donde productores y especialistas ya usaban el recurso a gran escala.
Qué cuidados requiere la siembra
Garcilazo explicó que los primeros pasos no son sencillos y requieren atención: "Es un cultivo que requiere bastantes cuidados. Los primeros dos meses es más delicado que el maíz, hay que protegerlo de las malezas y de las plagas, pero una vez que está establecido, después en el invierno produce un montón de pasto".
La clave está en la productividad. Mientras que una chacra bajo riego en la zona sostiene entre cinco y siete animales por hectárea durante todo el año, con la remolacha forrajera el número se dispara: "Podemos llegar hasta más de 30 animales por hectárea en un buen cultivo. La producción de carne se multiplica muchísimo", remarcó la especialista.
¿Rinde económicamente?
La investigadora no ocultó que la implantación tiene un costo mayor al de otros cultivos, pero aseguró que la ecuación final es positiva: "Tiene un costo, obviamente el cultivo es más costoso que un maíz o que una pastura, pero también la producción es muy alta, entonces compensa".
En cuanto a su uso en el ciclo ganadero, Garcilazo destacó su versatilidad: "Es bastante versátil. En la recría, el ternero después del destete puede consumir la remolacha agregándole un concentrado proteico. Y si nos encontramos con novillos a los que les falta terminarse o acumular grasa, en remolacha forrajera se engordan igual que si los metiésemos tres meses a un corral con mucho grano de maíz".
Carne más saludable
Uno de los hallazgos más importantes tiene que ver con la calidad del producto final. Según la ingeniera, "en la remolacha estamos encontrando que la calidad de la carne es más parecida a la que se produce a pasto que a la de corral". Y agregó: "Con la remolacha forrajera tenemos grasa blanca con calidad nutricional igual a la del pasto: nos da más balanceado, con menos colesterol y mayor concentración de Omega 3, que nos ayuda a tener menos riesgos cardiovasculares".