El curioso motivo por el que en Salta se vende cada vez menos nafta
Mientras el impuesto a los combustibles subió un 1.387%, los salarios no alcanzan y en Salta la venta de nafta se derrumba. Pero un dato del informe podría cambiar la lectura de la crisis…
El consumo de nafta en Salta viene en caída libre, y un nuevo informe encendió las alarmas: en los últimos tres años, la venta de combustible en la provincia se desplomó casi un 3%, una cifra que se explica por un factor que golpea directo al bolsillo de los automovilistas. El dato surge de un relevamiento del Instituto Argentina Grande (IAG), que también detectó una suba del impuesto a los combustibles del 1.387% desde el cambio de gestión, muy por encima de la inflación acumulada en el mismo período, que trepó al 329%. El Gobierno, en tanto, prorrogó el tributo hasta el 1° de octubre.
La tendencia negativa se confirma si se miran los primeros siete meses del año: las ventas cayeron un 1,84% en comparación con el mismo período de 2025. En el mediano plazo, el mercado de naftas acumula una pérdida neta de 314 millones de litros respecto de 2023, un número que refleja el profundo cambio en los hábitos de consumo y en la capacidad de compra de la gente.
Salta, entre las provincias más afectadas
En el ranking nacional por caída de ventas, Salta se ubica en el puesto 17, con una baja del 2,78%. Pero el dato más preocupante surge de la comparación interanual 2026/2025: entre las provincias con peores retrocesos en julio aparecen Tucumán (-22,41%), Jujuy (-16,42%) y la propia Salta (-15,86%). Ese mapa de focos rojos se traza a partir de los registros de Surtidores.
Las provincias más castigadas en los últimos tres años fueron Misiones, con una caída del 32,48%; Formosa, con el 26,26%, y Corrientes, con el 18,83%. En el extremo opuesto, Buenos Aires (-0,65%) y Neuquén (-0,84%) mostraron las menores bajas, este último atenuado por la actividad no convencional en Vaca Muerta.
¿Qué hay detrás de la caída?
El informe del IAG apunta a un combo explosivo: por un lado, el fuerte incremento del impuesto a los combustibles, que subió 1.387% desde el cambio de gestión, muy por encima del 329% de inflación acumulada en el mismo lapso. Por el otro, la pérdida de poder adquisitivo de los salarios, que licuó la demanda de nafta. A esto se suma la prórroga del tributo hasta el 1° de octubre, que el Gobierno oficializó recientemente.
Sin embargo, el propio informe advierte sobre un dato que podría matizar la magnitud real del deterioro en el NOA: Refinor, la petrolera con fuerte presencia en el mercado occidental, no envió sus registros correspondientes a julio, lo que podría sobreestimar la caída en provincias como Salta, Jujuy y Tucumán. Aun así, la tendencia general es clara: los argentinos cargan cada vez menos combustible, y Salta no es la excepción.