El dato de consumo que deja a Corrientes sola en el mapa nacional
Corrientes fue la única provincia con caída en ventas de supermercados en mayo de 2026. ¿Qué pasó con el consumo real? Los detalles que explican el dato que preocupa.
Mientras el resto del país festeja subas en las ventas de supermercados, Corrientes es la única provincia que cierra mayo con menos plata en las cajas que el año pasado. Los números del Indec no dejan lugar a dudas: la caída real del consumo ronda el 22,7%.
¿Qué dicen las cifras del Indec?
La Encuesta de Supermercados de mayo de 2026, publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos, revela que Corrientes fue la única jurisdicción del país con variación interanual negativa en ventas a precios corrientes: una baja del 2% respecto a mayo de 2025. En contraste, el promedio nacional creció 25,9% en el mismo período.
La comparación con provincias vecinas es aún más llamativa. Chaco, con características socioeconómicas similares, registró una suba nominal de 19,8%; Misiones, la de menor crecimiento entre las vecinas, avanzó 8,7%. Corrientes quedó no solo por debajo de todas, sino como la única en todo el territorio nacional con números en rojo.
Consumo real: la estocada final
Para entender cuánta mercadería llegó realmente a los hogares correntinos, hay que descontar la inflación del sector. El índice de precios implícitos de los supermercados marcó una suba interanual de 26,8% a nivel nacional. Al aplicar ese deflactor a la caída nominal de Corrientes, se estima que el consumo real se contrajo aproximadamente 22,7% respecto a mayo de 2025.
Ese número es una estimación indirecta, ya que el Indec no publica precios constantes por provincia. Si los precios en Corrientes subieron más o menos que el promedio nacional, la caída real podría variar. Lo que es seguro es que la pérdida de volumen fue mucho más grave que la nacional, donde las ventas a precios constantes cayeron apenas 0,7%.
Tickets flacos y locales que rinden poco
La brecha no es solo porcentual. En Corrientes operan 56 bocas de expendio, pero sus indicadores de eficiencia están entre los más bajos del país. El ticket promedio de cada compra fue de 23.168 pesos en mayo, frente a los 37.686 pesos del promedio nacional. Eso refleja menor poder adquisitivo y más selectividad en el changuito.
Las ventas por habitante también son un reflejo de la crisis: 18.837 pesos contra 53.862 pesos del promedio nacional y 143.828 pesos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El rendimiento por superficie es igual de pobre: 386.381 pesos por metro cuadrado, menos de la mitad de los 741.205 pesos del promedio nacional.
El cuadro nacional y las formas de pago
A nivel país, las ventas totales a precios corrientes sumaron 2.502.789 millones de pesos en mayo, con una suba interanual de 25,9%. A precios constantes, cayeron 0,7% y el acumulado de los primeros cinco meses marca una baja de 2,8% frente a 2025. Por rubro, electrónicos y artículos para el hogar lideraron con un alza de 49,1%, seguidos por carnes con 40,6%. Las bebidas crecieron apenas 12,4%.
En cuanto a medios de pago, el efectivo representó solo 16,5% de las operaciones, mientras que la tarjeta de crédito concentró el 45%. Las billeteras virtuales, códigos QR y otros medios crecieron 60,7% interanual, aunque desde una base más baja. En el plano laboral, el sector empleó 96.240 personas en mayo, un 3,3% menos que un año antes, con un salario bruto promedio de 1.948.587 pesos, que subió 29,9% pero apenas le ganó a la inflación.