El dato de inflación y el giro del Tesoro: qué mira el mercado
El dato de inflación de julio frenó la desaceleración y el Tesoro cambió su estrategia en la licitación. ¿Qué impacto tuvo en el mercado?
El Indec reveló que la inflación de julio fue del 2,1%, frenando la desaceleración que venía mostrando el IPC. El mercado reaccionó al instante y ajustó sus apuestas. Además, la licitación del Tesoro del miércoles dejó una señal inesperada que pocos esperaban.
El dato oficial llegó por encima de las proyecciones privadas, que esperaban un 2%. Junio había cerrado en 1,9%, por lo que el alza estacional de vacaciones de invierno empujó los precios. Los pasajes aéreos, hoteles y paquetes turísticos fueron los principales impulsores, con un avance del 4,5% en los rubros estacionales.
La inflación núcleo, que excluye estacionales y regulados, subió 1,8% y quedó por debajo del nivel general. Ese dato matiza el número y sugiere que la tendencia subyacente sigue contenida, aunque el mercado no esperó a analizarlo en profundidad.
¿Qué hizo el Tesoro en la licitación?
El miércoles, Finanzas adjudicó $4,49 billones sobre ofertas por $6,49 billones, logrando un rollover del 100,3% sobre los vencimientos. Esto significa que renovó prácticamente todo lo que vencía, sin absorber pesos adicionales del sistema.
El cambio es notable: en las semanas previas, el Tesoro venía rolleando en torno al 140%, captando más pesos de los que vencían. Esa estrategia retiraba liquidez, convalidaba tasas más altas y ayudaba a contener la presión cambiaria. Ahora, el mercado ofreció más de lo que el Tesoro quiso tomar, y Finanzas optó por no convalidar ese exceso.
La colocación se concentró en la LECAP con vencimiento el 30 de noviembre (S30N6), que absorbió $3,29 billones a una tasa mensual del 2,11%. En el segmento CER se adjudicaron $0,65 billones en el bono con vencimiento en enero de 2027 (X29E7) a una TIR del 4,51%. Los instrumentos dólar linked sumaron $0,55 billones entre el D30S6 y el D30O6, con rendimientos de 7,33% y 6,91% respectivamente. Además, se colocaron USD 100 millones del bono AO29 a una TIR del 8,72%.
¿Cómo reaccionó el mercado?
El dato de inflación se conoció a las 16 horas, casi sobre el cierre de la rueda, dejando poco margen para una reacción ordenada. La primera señal llegó en las cauciones a un día, que operaban en torno al 14,5% TNA durante la semana y saltaron hasta el 25% TNA tras el anuncio.
Esa reacción se trasladó a la curva de LECAPs, las letras de capitalización en pesos a tasa fija que son la opción preferida para el inversor de corto plazo. La letra más corta, con vencimiento el 31 de agosto (S31G6), rinde 1,83% mensual. Le siguen la S30S6, con vencimiento el 30 de septiembre, al 2,09% mensual, y la S30O6, con vencimiento el 30 de octubre, al 2% mensual.
Con la inflación de julio en 2,1%, las letras más cortas vuelven a quedar por debajo del nivel general de precios, una dinámica que se repitió durante gran parte del año. Para el inversor en pesos, el mensaje es claro: la tasa fija de corto plazo sigue siendo útil para administrar liquidez, pero ganarle a la inflación exige mirar más largo o asumir más riesgo.