El dato de las importaciones que complica el plan de Milei
El superávit comercial de julio esconde una caída en las importaciones de cuatro rubros clave. ¿Qué significa para el consumo y el modelo de Milei?
El superávit comercial de julio no alcanza para disimular una señal inquietante: cuatro rubros clave de la economía registraron caídas en sus importaciones. ¿Qué significa esto para el consumo interno y el modelo oficial?
Según los datos del Indec, las exportaciones crecieron un 14,1% interanual, pero las importaciones cayeron un 1,7%. Eso dejó un saldo positivo de US$ 2.115 millones, un número que suena bien, pero que esconde una realidad más compleja.
¿Qué rubros están en rojo?
Los bienes de capital, las piezas para esos mismos bienes, los bienes de consumo y los vehículos mostraron retrocesos significativos en sus compras al exterior. No es solo un tema de precios o cantidades: es una señal de que la actividad interna no termina de despegar.
En el caso de los bienes de capital, la caída fue de US$ 1.167 millones, un 7,7% menos que el año anterior. Las cantidades se desplomaron un 13,1%, y ni siquiera la suba del 6,2% en los precios pudo compensar esa baja. Los equipos de transporte industriales fueron los más afectados dentro de este sector.
Las piezas y accesorios para bienes de capital tampoco la pasaron bien: se importaron US$ 1.083 millones, lo que representa una baja del 14,9% interanual. Las cantidades cayeron un 23,3%, mientras que los precios subieron un 10,9%. Este rubro fue el que más retrocedió en términos absolutos durante el mes.
Consumo y vehículos: el bolsillo también importa
Los bienes de consumo importados sumaron US$ 889 millones en julio, un 7,3% menos que en el mismo mes del año pasado. Tanto las cantidades (5,2% menos) como los precios (2,2% menos) contribuyeron a esta baja.
En cuanto a los vehículos, las compras al exterior cayeron US$ 66 millones, lo que equivale a una reducción del 12,8%. El valor de lo importado bajó un 17,4%, aunque las cantidades aumentaron un 5,8%, un dato que llama la atención.
Estos números llegan en un contexto donde el gobierno de Javier Milei busca equilibrar las cuentas externas. Pero la caída en las importaciones no solo refleja una menor demanda interna, sino también dificultades para los importadores que, según algunos analistas, ven limitado su acceso al mercado de cambios.
La pregunta que queda flotando es si este superávit es sostenible o si es la antesala de una recesión más profunda. Los próximos meses serán clave para ver si la tendencia se revierte o se consolida.